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Los países en desarrollo piden ayuda para el desarrollo de las capacidades en la ética de la investigación

Ministros y científicos de países en vías de desarrollo, reunidos en un congreso celebrado en Bruselas el 15 de mayo, pidieron ayuda a la Unión Europea para desarrollar su planteamiento de la ética de la investigación. Diversos oradores subrayaron la necesidad de recibir ayu...

Ministros y científicos de países en vías de desarrollo, reunidos en un congreso celebrado en Bruselas el 15 de mayo, pidieron ayuda a la Unión Europea para desarrollar su planteamiento de la ética de la investigación. Diversos oradores subrayaron la necesidad de recibir ayuda para el desarrollo de capacidades, la formación y, en última instancia, la elaboración de líneas directrices. Janez Potocnik, Comisario de Ciencia e Investigación de la UE, respondió destacando la intensa colaboración de la UE con diversos países socios en el ámbito de la investigación y aseguró que en el Séptimo Programa Marco dicha colaboración se intensificaría aún más. Además, aludió a la experiencia de la UE en el apoyo al desarrollo de las capacidades, especialmente en el contexto de la ayuda prestada a países candidatos durante su preparación para la adhesión a la UE. Charles Kondi Agba, Ministro de Sanidad de Togo, destacó el progreso científico logrado en su país y se refirió a la celebración reciente del décimo aniversario del primer niño probeta togolés. «Hay quien se queda estupefacto al oír que esta investigación se está llevando a cabo en Togo», señaló el Sr. Agba. Actualmente en Togo se está debatiendo sobre la vida útil de los embriones y sobre una nueva ley de la reproducción. «La cuestión de la ética se debate en la calle. Ya no está circunscrita a las universidades», aseguró el ministro. Togo dispone de una nueva comisión de bioética, cosa que, según el Sr. Agba, da testimonio del deseo del pueblo togolés de estudiar las repercusiones de la investigación científica. «No obstante, estamos muy faltos de formación y, por eso, pedimos cooperación en nuestros propios esfuerzos por proteger al ser humano», declaró durante su intervención. Albert Ondo Ossa, Ministro de Educación e Investigación de Gabón, resaltó también el deseo de su país de entablar más contactos multilaterales. Su gobierno, consciente de la vulnerabilidad de Gabón a la explotación, decidió crear un marco general para la investigación, contexto en el que ha creado una comisión nacional de ética. El Sr. Ossa confía en que esa comisión proporcione directrices para abordar cuestiones como la vulnerabilidad de los investigadores africanos cuando se les ofrecen volúmenes de financiación grandes desde el extranjero y la necesidad de proteger la especies autóctonas del país; se sabe que en el pasado algunos investigadores han sustraído muestras de Gabón sin pasar por controles, por lo que nadie sabe con exactitud qué se ha sustraído. La UE ha concedido 50.000 euros a Gabón para un programa de formación de tres años dirigido a los integrantes de su nueva comisión de ética, pero hace falta más ayuda. «En un país como el nuestro hay tantas prioridades [...] que tenemos que buscar fondos fuera», reconoció el Sr. Ossa. La tercera petición de ayuda en el desarrollo de capacidades fue expresada por Ariel Henry, miembro del gabinete del Ministro de Salud Pública y Población de Haití. No obstante, las necesidades no se resolverán únicamente con dinero; la posibilidad de desarrollar nuevas capacidades depende de que la sociedad reconozca la importancia de contar con tales estructuras, añadió el Sr. Henry. Kanikaram Satyanarayana, del Consejo de Investigación Médica de la India, expuso el panorama de la ética de la investigación en su país y repasó las diversas directrices y mecanismos que hay en marcha. Sin embargo, al ser los costes de los ensayos clínicos entre un 40% y un 60% más bajos en la India que en los países nórdicos, este país es como un imán para esas investigaciones y se han detectado ensayos contrarios a la ética. Por consiguiente, la India necesita un seguimiento más riguroso, directrices sobre las tecnologías emergentes, y apoyo al desarrollo de capacidades, apuntó el Dr. Satyanarayana. Janez Potocnik aseguró a los oradores de los países en vías de desarrollo que la UE tiene un sólido compromiso con el desarrollo de capacidades y que cuenta con la experiencia que acumuló al ayudar a los diversos países candidatos a prepararse para la adhesión a la UE. «No hay una receta válida para todo el mundo, pero podemos aprender los unos de los otros», apuntó durante su intervención. Europa se enfrenta a sus propios asuntos de ética y cuenta con mecanismos con lo que asegurarse de que la investigación cuya financiación resulte aprobada cumpla los criterios éticos. En 2006, el 10% de las propuestas de investigación presentadas al Sexto Programa Marco (6PM) que se sometieron a revisiones éticas suscitaban serias cuestiones sociales y éticas, a veces vinculadas al contexto específico de países socios. Además, el 15% de las propuestas de investigación planteaban la compleja situación de implicar a voluntarios adultos sanos en ensayos clínicos, informó el Sr. Potocnik. La Comisión sugirió que iniciativas de la UE como su «Código de conducta sobre la investigación y el desarrollo responsables de la nanotecnología» podrían servir de catalizador de debates a nivel internacional. «Éste me parece un buen ejemplo del papel que Europa debe desempeñar en la ética de la investigación. Puede ofrecer ejemplos, entablar un diálogo internacional, establecer asociaciones internaciones y conformar un panorama -junto con países socios- de cómo resolver los aspectos delicados de la investigación», indicó el Comisario. El Sr. Potocnik admitió que el diálogo por sí solo no basta. Las cuestiones éticas no pueden abordarse sin coordinación ni recursos humanos. Por tanto, se emplearán fondos del 7PM para apoyar el desarrollo de capacidades en tres ámbitos específicos, según explicó: se financiarán proyectos de investigación que puedan contribuir a desarrollar capacidades relativas a la ética de la investigación; se financiará el fortalecimiento de redes del conocimiento y redes regionales; y promoverá la movilidad internacional mediante las becas Marie Curie. «Éstas atraerán a Europa a investigadores extranjeros excelentes, quienes, al regresar a su país, reforzarán las relaciones entre las comunidades científicas de su país y de Europa», explicó el Sr. Potocnik.

Países

Gabón, Haití, India, Togo