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¿Pueden perjudicar las sustancias químicas domésticas a su fertilidad?

En la UE se utilizan actualmente más de 100.000 sustancias químicas que se encuentran en un sinfín de productos domésticos. Un ejemplo son los agentes plastificantes que se usan en muchos productos de PVC (juguetes infantiles, cosméticos, etc.) y los almizcles artificiales de ...

En la UE se utilizan actualmente más de 100.000 sustancias químicas que se encuentran en un sinfín de productos domésticos. Un ejemplo son los agentes plastificantes que se usan en muchos productos de PVC (juguetes infantiles, cosméticos, etc.) y los almizcles artificiales de los ambientadores. Hasta la fecha hemos tenido un conocimiento limitado de sus efectos en nuestra salud y el medio ambiente. Ahora REEF («Reproductive Effects of Environmental Chemicals in Females» o Efectos de las sustancias químicas del entorno en la fertilidad femenina), un nuevo proyecto de 2,9 millones de euros financiado con fondos comunitarios, se propone examinar de qué manera repercuten las sustancias químicas que nos rodean en la capacidad reproductiva de la mujer. Éste es uno de los tres proyectos pertenecientes a la nueva agrupación de investigación NECTAR («Network for Environmental Chemical Toxicants Affecting Reproduction» o Red sobre sustancias químicas tóxicas del entorno que afectan a la reproducción), que cuenta con una aportación total de la UE de diez millones de euros. El Dr. Paul Fowler es catedrático de fisiología reproductiva de la Universidad de Aberdeen y coordinador de este proyecto. «En los últimos sesenta años ha ido aumentando la inquietud por los efectos de las sustancias químicas que nos rodean, que pueden perjudicar al desarrollo de un feto en gestación», comentó. «Estas sustancias químicas proceden de diversas fuentes industriales, comerciales y agrícolas y podrían repercutir en el desarrollo del aparato reproductor masculino y femenino.» Distintos equipos del Instituto Nacional de Investigación Agronómica (INRA) de Francia, la Universidad de Nottingham, la Universidad de Aberdeen y el Instituto Macaulay del Reino Unido se disponen a estudiar los efectos que tienen cantidades pequeñas de sustancias químicas del entorno en fetos de ovejas. Se trata de sustancias que se hallan en los lodos de las aguas residuales, que con frecuencia se vierten en campos donde pasta el ganado. De este modo los animales absorben cantidades ínfimas de sustancias químicas, que pueden ser difíciles de detectar con los controles habituales. Estas sustancias pueden pasar a los humanos mediante el consumo de carne derivada de este ganado, lo cual tiene implicaciones graves para la salud. Las sustancias químicas pueden bioacumularse, al permanecer en el organismo durante mucho tiempo, principalmente en los tejidos grasos. De esta manera pueden transmitirse de nuevo durante el embarazo. Por todo ello, grupos de investigación del REEF de la Universidad Martín Lutero (Alemania) y la Universidad de Milán (Italia) se proponen estudiar óvulos y embriones de ratón expuestos a estas sustancias químicas a fin de comprender los mecanismos implicados. El Dr. Richard Lea de la Facultad de Ciencia y Medicina Veterinaria de la Universidad de Nottingham, que participa en el REEF, afirma que esta investigación ayudará a resolver una importante laguna científica. «Mientras que la fertilidad masculina ha sido el objeto de diversos estudios en los últimos años, será la primera vez que se examine la fertilidad femenina. Por ahora poco se sabe de los efectos de las sustancias químicas similares a hormonas sobre los fetos de sexo femenino, y las consecuencias podrían ser más graves en el desarrollo reproductivo de las mujeres que en el de los hombres.» Durante los próximos tres años, el proyecto REEF estudiará el mecanismo de transmisión de las sustancias químicas entre madre y feto, así como los efectos sobre éste. Están por ver las repercusiones de estas sustancias en la fertilidad de los animales de esta generación, pero cada vez son más los indicios que auguran que las generaciones futuras podrían padecer diversos problemas derivados de la exposición aún en el útero a sustancias químicas del entorno. Las consecuencias sanitarias podrían ser graves para los humanos.

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