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Una expedición a bordo del Polarstern desvela secretos geológicos de las profundidades árticas

La última expedición a bordo del buque de investigación alemán Polarstern ha recabado información nueva sobre la geología de aguas árticas que nunca se habían cartografiado. Esta nueva información será útil para varios proyectos científicos, entre los que destaca DAMOCLES («De...

La última expedición a bordo del buque de investigación alemán Polarstern ha recabado información nueva sobre la geología de aguas árticas que nunca se habían cartografiado. Esta nueva información será útil para varios proyectos científicos, entre los que destaca DAMOCLES («Desarrollo de las capacidades de observación y modelación del Ártico con vistas a estudios ambientales de largo plazo»), financiado con fondos comunitarios. Uno de los descubrimientos más fascinantes de esta expedición es el desplazamiento de grandes masas bajo la plataforma continental del Este de Siberia. Este desplazamiento da testimonio de la reubicación de grandes volúmenes de sedimentos, lo cual se debe, por ejemplo, al depósito de grandes cantidades de sedimentos, según explicó el Dr. Wilfried Jokat, geofísico del Instituto Alfred Wegener, la organización de investigación que opera el Polarstern. A medida que se asientan más partículas en el fondo marino, el talud continental se desestabiliza y los sedimentos empiezan a deslizarse. Los científicos ubican la fuente de dichos sedimentos en las masas de hielo del territorio continental del Este de Siberia. Cuando las masas de hielo se fundieron, durante un periodo interglaciar, junto al agua de deshielo liberaron también sedimentos. «Es un descubrimiento espectacular. Hasta ahora no se tenía noticia de ninguna glaciación a gran escala en la Siberia oriental, ni en el pasado "reciente" de los últimos 60.000 años ni anteriormente», manifestó el profesor Rüdiger Stein, también del Instituto Alfred Wegener. La expedición ha tocado a su fin, pero los trabajos científicos no han hecho más que empezar. Esta investigación contribuirá al Año Polar Internacional y al proyecto noratlántico del Ministerio Federal de Educación e Investigación de Alemania. El equipo científico ha traído consigo dieciséis muestras de suelos tomadas durante su travesía de setecientos kilómetros, desde la Cuenca de Canadá, pasando por la dorsal de Mendeléyev, que se extiende desde el Mar de Siberia Oriental hasta la zona central del Océano Ártico, y la Cuenca de Makarov. El análisis de estas muestras hará posible comparar la historia glacial del norte de Estados Unidos y Canadá con la de Siberia, algo sin precedentes. Asimismo, esclarecerá los cambios espacio-temporales de las corrientes oceánicas y la extensión del manto de hielo en la zona central del Océano Ártico. «Con estas investigaciones esperamos conocer mejor los procedimientos por los que se rigen los cambios climáticos a corto y largo plazo en el Ártico», indicó el profesor Stein. Gracias a los datos recopilados mediante mediciones acústicas sobre las capas profundas del suelo oceánico, hasta una profundidad de 4.000 m, los investigadores conocerán mejor la evolución geológica del Océano Ártico durante los últimos 90 millones de años. «Los datos recogidos muestran que la cuenca oceánica comprendida entre las dos dorsales del Ártico, la de Lomonósov y la de Mendeléyev, son bastante más antiguas de lo que se había calculado. Al parecer, las cuencas de la parte antigua del Océano Ártico, las Cuencas de Canadá y Makarov, se desarrollaron aproximadamente al mismo tiempo», señaló el Dr. Jokat. «El posterior desprendimiento de la Dorsal de Lomonósov de la plataforma de Siberia oriental se produjo hace sesenta millones de años, un fenómeno que ocasionó tremendos cambios en el medio ambiente.» «Los datos revelan procesos de reubicación masiva de los sedimentos de las profundidades marinas. A la vista de esta nueva información habrá que replantearse las representaciones de muchos modelos sobre la evolución del Océano Ártico», concluyó el Dr. Jokat. Los investigadores enrolados en el Polarstern sólo pudieron estudiar algunas zonas por la reducida extensión del manto de hielo marino, una preocupante manifestación del avance del calentamiento del planeta. Ésta fue la vigésimotercera expedición ártica del Polarstern. Éste llevó a bordo a 47 investigadores de 12 naciones comunitarias y extracomunitarias. En esta expedición de dos meses, que se prolongó del 12 de agosto al 17 de octubre, recorrió 10.800 millas náuticas (20.000 km).

Países

Alemania

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