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Peces caracol filmados en su entorno

Cuando la cinematografía y la ciencia se unen los resultados suelen ser sorprendentes. Investigadores de la Universidad de Aberdeen, el «Consejo Nacional de Investigación del Entorno Natural» (Reino Unido) y la Universidad de Tokio (Japón) situaron cámaras recientemente en una...

Cuando la cinematografía y la ciencia se unen los resultados suelen ser sorprendentes. Investigadores de la Universidad de Aberdeen, el «Consejo Nacional de Investigación del Entorno Natural» (Reino Unido) y la Universidad de Tokio (Japón) situaron cámaras recientemente en una de las fosas oceánicas más profundas del mundo (7.700 m), situada en el Océano Pacífico, y grabaron la actividad de grupos de peces caracol alrededor de un cebo. El material gráfico que consiguieron fue bastante sorprendente. La investigación, que formó parte del proyecto HADEEP del Oceanlab (Centro de Investigación Submarina de la Universidad de Aberdeen), se centró en la vida de la zona hadalopelágica. El pez caracol habita en fosas del Océano Pacífico a miles de metros por debajo de la superficie marina. También se pueden encontrar distintas especies en el noroeste del Pacífico, el Pacífico Sur y en la costa occidental de Suramérica, en concreto en Chile y Perú. El profesor Monty Priede comentó que los vídeos superaron las expectativas del equipo de investigación. «Supusimos que los peces de las profundidades serían individuos inmóviles, solitarios y frágiles que sobrevivirían a duras penas en un entorno pobre en alimentos», declaró el director del Oceanlab. «Pero estos peces no son solitarios. Las imágenes muestran grupos sociales y activos, probablemente incluso formando familias, alimentándose de pequeñas gambas a pesar de vivir en uno de los entornos más extremos de la Tierra», añadió. La temperatura extremadamente fría, la enorme presión y la oscuridad absoluta hacen que las condiciones de vida del pez caracol hadal sean complicadas, pero no le impiden sobrevivir. «Hasta ahora, de la vida a estas profundidades sólo habíamos podido observar especímenes marchitos en museos. Ahora tenemos imágenes de cómo se mueven y qué hacen. Al haberlos observado moverse tan rápido, el nombre de peces caracol parece ahora completamente inapropiado», explicó el profesor. Gracias a los vídeos y a las imágenes captadas por las cámaras de los científicos, ahora sabemos que estos peces se alimentan de las miles de criaturas similares a minúsculas gambas que consumen la carroña de los restos de peces y desperdicios del fondo marino, afirmó el equipo de investigación. «Hemos conseguido imágenes absolutamente impactantes a 7.000 metros. Más peces de lo que nosotros o nadie en el mundo se habría imaginado que fuera posible a estas profundidades», indicó el Dr. Alan Jamieson del Oceanlab a bordo del buque laboratorio Hakuho-Maru y director del proyecto. El equipo del Oceanlab desarrolló y construyó el equipo utilizado en la investigación. Su diseño se basó en conseguir que soportara la presión extrema que se produce a esas profundidades. Los investigadores informaron que las plataformas de cámaras sumergibles o «landers» tardaron cinco horas en alcanzar el fondo de las fosas y permanecieron allí durante dos días antes de volver a ser izadas. La región hadalopelágica supone el 45% del total de la profundidad oceánica, pero es un sistema de fosas muy estrechas, la mayoría de las cuales se encuentra alrededor del Arco del Pacífico. El choque de las pesadas placas tectónicas oceánicas contra las placas continentales, más ligeras que las oceánicas, provoca una zona de subducción que es el origen de la creación de las profundas fosas oceánicas. Estas colisiones pueden llegar a generar fosas de más de 10.000 metros de profundidad.

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