Científicos europeos hacen progresar el estudio de los eclipses solares
Científicos europeos han logrado combinar observaciones del Sol realizadas desde satélites con otras realizadas desde la superficie terrestre. Para ello utilizaron las más modernas herramientas de procesado de imagen y consiguieron revelar detalles espaciales que muestran la estructura del campo magnético de la corona solar. Los descubrimientos se han publicado en la revista Nature. Investigadores de la Universidad Tecnológica de Brno (República Checa), ASTELCO Systems (Alemania) y la Academia Eslovaca de Ciencias con sede en Bratislava (Eslovaquia) han profundizado en el estudio de los eclipses al realizar observaciones terrestres de estos fenómenos astronómicos que alcanzan dominios de resolución espacial, temporal, y espectral inasequibles desde el espacio. Según el profesor Jay M. Pasachoff del Williams College (Estados Unidos), la comunidad científica ha sido capaz de realizar descubrimientos asombrosos mediante la observación del Sol en el transcurso de eclipses totales, como por ejemplo el cálculo de la elevada temperatura de la corona, la región más externa de la atmósfera solar, que puede verse en forma de halo blanco durante un eclipse. Un eclipse total de Sol es el resultado de la interposición de la Luna entre el Sol y la Tierra. El profesor Pasachoff aclaró que este tipo de eclipse se produce cuando la Luna y el Sol se encuentran próximos a los nodos, que son los puntos de intersección entre la órbita aparente de la Luna en el cielo y la eclíptica (el gran círculo que representa la órbita anual aparente del Sol). El profesor Pasachoff explicó que, si bien los telescopios satelitales permiten realizar investigaciones sobre la corona, algunos aspectos de ésta «sólo se pueden estudiar desde la Tierra durante un eclipse solar total». Según el astrónomo, los coronógrafos instalados en lo alto de una montaña son capaces de observar la parte inferior de la corona, pero las imágenes no poseen demasiado detalle. El profesor Pasachoff añadió que los instrumentos espaciales, al estar diseñados para realizar tareas concretas, están «constreñidos a una configuración específica muchos años antes de entrar en funcionamiento». En cambio, a las expediciones dedicadas al estudio de los eclipses les ocurre completamente lo contrario: son capaces de utilizar equipos avanzados y aplicar las más modernas teorías en sus observaciones, puntualizó. Otra ventaja de las expediciones dedicadas a eclipses radica en su capacidad para utilizar telescopios solares más grandes que los lanzados al espacio. Por lo tanto, resultan más económicas. «Las expediciones dedicadas a eclipses totales son una forma relativamente barata de obtener información diversa sobre la cromosfera y la corona», comentó el profesor Pasachoff. Este tipo de expediciones podría ofrecer a los científicos una forma de probar sus equipos y métodos antes de ponerlos en órbita espacial. Con respecto a las perspectivas de futuro, el profesor Pasachoff aventuró que durante las próximas décadas la calidad de las observaciones hechas desde la Tierra será superior a la de las espaciales. «En un futuro, la cercanía de una nave espacial al Sol, unida a las mejoras de los telescopios solares espaciales en los dominios temporal, espacial y espectral podrían conducir a que este tipo de telescopios sean los únicos que se utilicen. Quizá permitan incluso observar las coronas de estrellas lejanas y, así, explicar el problema del calentamiento coronal», escribe el profesor en su informe. «Hoy en día, el valor científico y la belleza de los eclipses solares están únicamente al alcance de los investigadores y de quienes se encuentren en la banda de totalidad [la sombra de hasta 321km de ancho que dibuja la Luna en la Tierra durante un eclipse total de Sol].»
Países
Chequia, Alemania, Eslovaquia, Estados Unidos