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Fondos comunitarios para transformar la Ruta de la Seda en una superautopista de Internet

La Ruta de la Seda era una vía de transporte de la antigüedad que partía de China y atravesaba Asia Central y Occidental hasta África y Europa. Gracias a su ubicación estratégica fue básica para comunicar civilizaciones antiguas y fomentar asociaciones económicas y culturales ...

La Ruta de la Seda era una vía de transporte de la antigüedad que partía de China y atravesaba Asia Central y Occidental hasta África y Europa. Gracias a su ubicación estratégica fue básica para comunicar civilizaciones antiguas y fomentar asociaciones económicas y culturales clave entre Oriente y Occidente, especialmente entre las culturas china, india, pérsica, arábiga, griega y romana. Los avances tecnológicos han impulsado a científicos de todo el mundo a tomar prestados componentes clave del pasado y transformarlos para que se ajusten a un futuro más avanzado. La Ruta de la Seda es uno de ellos. Investigadores de la región de Asia central, compuesta por países como Kirguistán, Tayikistán y Turkmenistán, han recibido 5 millones de euros de la Oficina de Cooperación EuropeAid para mejorar y acelerar y aumentar la capacidad de sus redes de Internet. Esta considerable inversión en la Red de Enseñanza e Investigación de Asia Central (CAREN) ha servido para modernizar la antigua Ruta de la Seda y convertirla en una autopista de Internet de alta velocidad del siglo XXI al servicio de la enseñanza y la investigación. Investigadores, docentes y estudiantes de la región disponen ahora de una conexión a Internet sin precedentes. Las fuentes afirman que esta conexión ultrarrápida a Internet brinda posibilidades nuevas que en última instancia pueden impulsar la actividad científica en todo el mundo. El 21 de septiembre se puso en marcha oficialmente en Bishkek (Kirguistán) la Red CAREN, a la que también desean sumarse Kazajstán y Uzbekistán y que establecerá vínculos entre más de medio millón de usuarios de más de quinientos centros de investigación y universidades. La red da acceso a grandes bases de datos y a la colosal capacidad de tratamiento de información que se necesitan para la realización de tareas de investigación de vanguardia en la región. Según la Comisión Europea, las conexiones de alta velocidad de CAREN permitirán a investigadores utilizar e intercambiar información de todo tipo, como por ejemplo datos sísmicos de las estaciones de seguimiento, casi instantáneamente, un aspecto especialmente importante pues la zona es propensa a los terremotos. CAREN mejorará así la evaluación y gestión eficaz del riesgo de catástrofes, al permitir el establecimiento de conexiones entre investigadores de varios centros. De este modo podrán colaborar, por ejemplo, los investigadores del Instituto de Ciencias de la Tierra de Asia Central (CAIAG, Kirguistán) y del Centro de Investigación sobre Ciencias de la Tierra de Alemania (Deutsches GeoForschungsZentrum, GFZ). La red CAREN también da alas a iniciativas de otros ámbitos, por ejemplo una iniciativa de telemedicina desarrolladas en Tayikistán, una colaboración en el ámbito textil entre el Reino Unido y Uzbekistán y labores de supervisión medioambiental conjuntas entre Alemania, Kirguistán y Estados Unidos. Cabe destacar que CAREN también brinda apoyo a la comunidad dedicada a la enseñanza y la investigación de todo el mundo. Los usuarios podrán consultar bibliotecas digitales, compartir herramientas científicas e intercambiar grandes cantidades de datos desde lugares repartidos por todo el mundo. La Vicepresidenta de la Comisión Europea y responsable de la Agenda Digital, Neelie Kroes, ha declarado: «La Red CAREN plasma la estrategia de la Comisión de corregir una deficiencia importante de la infraestructura global europea de investigación estableciendo, a un coste reducido, canales de transmisión de datos de alta capacidad con Asia Central. Reduce la brecha digital y contribuye a la modernización y al desarrollo de la enseñanza y la investigación en la región.» El Comisario Europeo de Desarrollo, Andris Piebalgs, ha declarado asimismo: «Este proyecto mejorará y facilitará la labor de más de quinientos mil investigadores de Asia Central. [...] Confío en que la ayuda de la UE contribuya en gran medida al crecimiento económico de aquellos países». El proyecto es coordinado y dirigido por DANTE, una organización no gubernamental (ONG) sin ánimo de lucro especializada en la configuración e implementación de redes de investigación y enseñanza paneuropeas para las redes nacionales de investigación y educación (NREN) de los países participantes.

Países

Alemania, Kirguistán, Kazajistán, Tayikistán, Estados Unidos, Uzbekistán

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