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Radiografía del género en los Sexto y Séptimo Programas Marco

Existe un amplio consenso con respecto a que las relaciones de género son determinantes en la mayoría de experiencias sociales, económicas y políticas. La investigación en cuestiones de género constituye una referencia cada vez más importante de las iniciativas políticas a esc...

Existe un amplio consenso con respecto a que las relaciones de género son determinantes en la mayoría de experiencias sociales, económicas y políticas. La investigación en cuestiones de género constituye una referencia cada vez más importante de las iniciativas políticas a escala nacional, comunitaria e internacional. Un tema disputado actualmente en este campo es si la investigación debería dedicarse más a trabajos específicos sobre el género o bien dedicarse a integrar la perspectiva de género en otros ámbitos científicos. La postura de la Comisión Europea es que ambos enfoques se pueden y se deben poner en práctica. El informe «La investigación en cuestiones de género en el Sexto Programa Marco y el período inicial del Séptimo Programa Marco» refrenda ese punto de vista y demuestra la viabilidad de ponerlo en práctica. El informe está dividido en dos partes: proyectos centrados en el género y proyectos con una importante dimensión de género. Muchos de los proyectos recientes de la primera clase se han centrado en la igualdad y la discriminación. La hipótesis fundamental del proyecto Gendrace («El uso de leyes contra la discriminación racial: el género y la ciudadanía en un contexto multicultural»), por ejemplo, era que existen diferencias en los usos que hombres y mujeres hacen de la ley. El objetivo de este proyecto era comprender en mayor profundidad la discriminación por motivos de raza y género y desarrollar instrumentos con los que evaluar de manera más precisa la efectividad de las políticas contra la discriminación. Quing («Calidad en las políticas en materia de igualdad de género») fue un proyecto similar que examinó la necesidad de políticas en este ámbito más incluyentes. Además de evaluar la calidad de las políticas existentes sobre igualdad de género, redactó recomendaciones para que éstas puedan contribuir en la práctica a la igualdad entre los ciudadanos en una Europa multicultural. El proyecto Veil analizó valores y diferencias en democracias cercanas al sistema filosófico del liberalismo y prestó atención especial al debate en torno al uso de distintos velos por parte de las mujeres musulmanas en Europa. Igual que Quing, Veil elaboró recomendaciones para las autoridades políticas nacionales y comunitarias sobre cómo tratar la diversidad cultural. Otro tema muy destacado en la investigación comunitaria sobre el género de los últimos tiempos ha sido la migración y la integración. Por ejemplo, el proyecto Femage estudió las necesidades de las inmigrantes y su integración en sociedades sumidas en un proceso de envejecimiento poblacional. También estudió los obstáculos socioeconómicos para este colectivo y detalló los requisitos para una mejor integración. Otro proyecto centrado en la ciudadanía y el género en una Europa multicultural (Femcit) desarrolló un modelo sobre esta cuestión que puede emplearse como instrumento de análisis por parte de autoridades políticas, legisladores y la comunidad académica. En la investigación financiada por la UE también se ha prestado atención a la integración de las inmigrantes en el mercado laboral y en la sociedad. Femipol exploró y analizó las consecuencias de las políticas de integración sobre la posición de las inmigrantes en los países de la UE. De este modo, ofreció recomendaciones para la elaboración de políticas adecuadas que fomenten la integración y favorezcan la cohesión social. El análisis no versó solamente sobre las barreras a la integración social, sino también sobre las estrategias y los planes de futuro de las inmigrantes. Siguiendo una línea de investigación similar, el proyecto Gemic («Género, migración e interacciones interculturales en el Mediterráneo y el sureste de Europa») trabajó para promover la elaboración de políticas en materia de género y migraciones con una base empírica. El proyecto «Bienestar y valores en Europa: transiciones relacionadas con la religión, las minorías y el género» (Wave) trató de esclarecer los valores de grupos religiosos, minorías y los sexos que ejercen influencia sobre la cohesión y el cambio en la sociedad europea. La investigación específica sobre el género también ha abarcado los derechos humanos. El estudio CAHRV («Acción de coordinación sobre la violación de los derechos humanos»), que trató sobre la violencia interpersonal, se llevó a cabo para remediar la fragmentación en la investigación, las políticas y las prácticas mediante la integración de discursos científicos paralelos acerca de la violencia. También trató de fijar normas para los servicios y los programas de intervención que existen a escala comunitaria. Por su parte, el proyecto Maggie examinó cuestiones destacadas relacionadas con el género y el envejecimiento poblacional en Europa. Su postura fue que las diferencias entre los géneros en cuanto a calidad de vida vienen determinadas por cuestiones socioculturales tales como los regímenes de bienestar y las circunstancias económicas y que las políticas nacionales y comunitarias desempeñan una función de gran importancia al respecto. En este informe de la Comisión también se presta atención a los proyectos transversales, varios de los cuales se propusieron integrar las cuestiones de género en un marco de investigación más amplio. El estudio Cliohres se centró en la creación de una nueva agenda de prioridades para la investigación histórica cohesionando a las comunidades que se dedican a la historiografía en Europa. Se llevaron a cabo seis estudios científicos coordinados sobre ciudadanía, identidad, género, migración, discriminación y tolerancia. De manera similar, el proyecto Garnet («Gobernanza global, regionalización y regulación») se centró en el desarrollo de un espacio europeo de investigación en relación con la gobernanza global, la regionalización y la regulación mediante el establecimiento de una red europea de expertos multidisciplinarios. El género también desempeña una función en los análisis económicos. Un proyecto sobre el cambio económico, la calidad de vida y la cohesión social (Equalsoc) exploró la manera en que las oportunidades de que disponen individuos pertenecientes a colectivos sociales de distinto género, etnia o clase social agravan las desigualdades. El proyecto Workcare analizó la relación entre el mercado laboral, la demografía y el bienestar y las políticas económicas y trató de integrar en su análisis perspectivas de género y atención. De manera similar, otro estudio sobre la reconciliación del trabajo y el bienestar (Recwowe) integró investigaciones existentes sobre las relaciones entre el trabajo y el bienestar con el fin de difundir los conocimientos acumulados a través de sus actividades. La investigación financiada con fondos comunitarios acerca de la migración también ha prestado atención a la cuestión de género. Imiscoe fue un estudio sobre la migración internacional, la integración y la cohesión social en Europa. Reunió el trabajo de cerca de trescientos investigadores con el fin de conseguir la participación de más científicos del centro y el Este de Europa y de la parte meridional de la cuenca mediterránea. Asimismo, la red de centros de investigación sobre ciencias humanas en el arco mediterráneo (Ramses2) pretende aumentar el valor científico de la investigación en relación con la zona mediterránea y evitar la fragmentación de las actividades investigadoras. Para conseguirlo, esta red ha organizado un grupo de trabajo integrado cuyo cometido es definir las distintas tradiciones culturales de la región. En el estudio de la Comisión se recoge también un análisis de los conflictos violentos a micronivel (Microcon). Este proyecto trató de lograr una comprensión en profundidad de las interacciones individuales y grupales que conducen a y resultan de conflictos violentos masivos a base de recabar y recopilar datos sobre este tipo de conflictos en el ámbito entre individuos, dentro del hogar y dentro de colectivos concretos. También trató de organizar y dar apoyo a un equipo de investigadores de toda Europa que anteriormente no se comunicaban. Estos científicos provenían de diversos ámbitos de las ciencias sociales y se pretendía articular un proyecto coherente dedicado a un área fundamental de la investigación y las políticas pertenecientes a las ciencias sociales. Por último, un proyecto sobre la reconstitución de la democracia en Europa (Recon) trató de esclarecer si la democracia es posible en condiciones de pluralismo, diversidad y una gobernanza compleja de múltiples niveles. En definitiva, este informe ilustra no sólo el papel protagonista que desempeñan las relaciones de género en una amplia gama de experiencias, sino también la atención prestada a esta cuestión por parte de investigadores europeos dentro del programa temático Ciencia y Sociedad (SIS) del Séptimo Programa Marco. Queda claro que el género no es una cuestión que sólo pueda investigarse al margen de otros campos de estudio. En última instancia, se espera que el informe conciencie sobre el papel de las mujeres en la ciencia y facilite su acceso a los estudios y las carreras de ciencias.