Skip to main content

Article Category

Noticia

Article available in the folowing languages:

Un estudio pide un nuevo método de conservación para evitar la extinción del tigre

Una nueva investigación dirigida por la «Sociedad para la conservación de la flora y la fauna» (WCS, Estados Unidos) indica que los ejemplares de tigre que quedan en el mundo viven en núcleos pequeños y que sólo asegurando estos emplazamientos tendrá este impresionante felino ...

Una nueva investigación dirigida por la «Sociedad para la conservación de la flora y la fauna» (WCS, Estados Unidos) indica que los ejemplares de tigre que quedan en el mundo viven en núcleos pequeños y que sólo asegurando estos emplazamientos tendrá este impresionante felino probabilidades realistas de sobrevivir. El estudio, publicado en la revista PLoS (Public Library of Science) Biology, pone de manifiesto que la cantidad de tigres salvajes pasa por mínimos históricos y advierte que las técnicas de conservación actuales son incapaces de detener la reducción de su población. La investigación sugiere que la protección del tigre en emplazamientos prioritarios contribuiría a frenar el declive de los tigres salvajes de forma rentable y rápida. Pese a que la frágil situación del tigre se conoce desde hace largo tiempo, los autores advierten que existen menos de 3.500 en libertad y, lo que es aún más preocupante, sólo un tercio de ellos son hembras reproductivas, básicas para la cría de las futuras generaciones de este felino. Añaden que la tala, la caza, y el comercio de especies salvajes han empujado a los ejemplares restantes a agruparse en un 6% de lo que sería su hábitat disponible. Para enmendar esta situación y salvar de la extinción al felino de mayor tamaño del mundo, el estudio identifica 42 «emplazamientos fuente», o hábitats, esparcidos por Asia y que los investigadores consideran la última esperanza y la mayor prioridad para la conservación y recuperación del tigre. «Se trata de una labor de enormes proporciones, pero su aplicación práctica no resultaría compleja», indicó Joe Walston, director del Programa Asia de la WCS y primer firmante del estudio. «Trabajos de conservación anteriores demasiado ambiciosos o complicados fracasaron en lo más básico: evitar la caza de tigres y sus presas.» Los investigadores apuntan a la India como el país de mayor importancia para la especie, con dieciocho hábitats, seguida de Sumatra con ocho y la zona más oriental de Rusia con seis. Insisten en que este cambio de los métodos de conservación es técnica y económicamente viable. El equipo calculó que se necesitarán 82 millones de dólares estadounidenses (63 millones de euros) para lograr una gestión adecuada de los espacios. Esta cantidad incluye el coste que supone aplicar la ley, vigilar la fauna y lograr apoyos sociales. No obstante, indicaron que gran parte de este dinero y apoyo ya se obtiene a través de gobiernos nacionales y estamentos internacionales y que sólo habría que recabar 35 millones de dólares (27 millones de euros) adicionales. Según los investigadores, este dinero extra podría emplearse para reforzar los métodos de protección y vigilancia sobre el terreno. «El tigre se está enfrentando a su última oportunidad como especie», advirtió el Dr. John Robinson, vicepresidente ejecutivo responsable de ciencia y conservación de la WCS. «A pesar de la pésima situación de los tigres, estamos convencidos de que la comunidad mundial colaborará para salvar a estos grandes felinos icónicos del desastre en beneficio de las generaciones futuras. Este estudio sirve como plan de trabajo para hacerlo posible». Alan Rabinowitz, presidente y director ejecutivo de Panthera, organización estadounidense para la conservación de los felinos salvajes, coincidió con su colega en que ya está claro lo que hay que hacer para salvar a esta especie de la extinción. «Sabemos cómo salvar al tigre», indicó. «Poseemos los conocimientos y las herramientas para lograrlo.» Pero reconoció que «falta voluntad política y apoyo económico» y admitió que «el precio por salvar una de las especies más icónicas del planeta no es en absoluto elevado». El equipo confía en que su estudio tendrá repercusión en la Cumbre del Tigre, organizada en noviembre de 2010 por el primer ministro ruso Vladimir Putin, en la que se solicitará que los líderes de trece países con tigres en su territorio adopten medidas sólidas, apoyadas por donantes y conservacionistas internacionales, para prevenir la extinción de los últimos tigres en libertad del mundo. Al estudio contribuyeron expertos de Indonesia, Rusia, Suiza, Tailandia, Reino Unido y Estados Unidos.

Países

Suiza, Indonesia, Rusia, Tailandia, Estados Unidos

Artículos conexos