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Salven al gato de cabeza plana, salven el mundo

En las selvas que salpican la superficie del planeta Tierra se refugian infinidad de especies animales. Sin embargo, un gran número de ellas sufren las consecuencias de las actividades humanas, que están causando estragos en todo el planeta. Un ejemplo ilustrativo de este fenó...

En las selvas que salpican la superficie del planeta Tierra se refugian infinidad de especies animales. Sin embargo, un gran número de ellas sufren las consecuencias de las actividades humanas, que están causando estragos en todo el planeta. Un ejemplo ilustrativo de este fenómeno es el gato de cabeza plana (Prionailurus planiceps), que vive en las selvas del sureste asiático. Un nuevo estudio internacional indica que gran parte de esta región se ha convertido en plantaciones, lo que la hace inhabitable para este felino. El estudio, publicado en la revista Public Library of Science (PLoS) ONE, también revela que tan sólo el 16% de la superficie boscosa disfruta de protección plena según los criterios de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). Los autores, dirigidos por el Instituto Leibniz de Investigación sobre Fauna Salvaje y Zoológica (IZW), destacan que no sólo está protegido un porcentaje reducido de la región, sino que además los hábitats restantes se encuentran extremadamente fragmentados. El principal problema radica en que la mayoría de los grandes parques nacionales del sureste asiático, concretamente los de la Tailandia peninsular, Malasia, Borneo y Sumatra, se ubican a gran altitud, mientras que el hábitat del gato de cabeza plana se restringe a las ciénagas boscosas situadas cerca del litoral o a poca altitud. «Reunimos toda la información disponible sobre este felino y observamos que vive principalmente en bosques pantanosos de turba o de tierras bajas, cerca de fuentes de agua dulce», explicó el primer firmante del trabajo, el Dr. Andreas Wilting del IZW. «Con esta información elaboramos un modelo informático para estimar su distribución geográfica histórica y actual. El siguiente paso es reunir más información sobre la ecología de esta especie tan poco conocida, implantar medidas de protección y, de este modo, asegurar la sostenibilidad de los hábitats boscosos más importantes que aún quedan», añadió. «A tal efecto, identificamos diecinueve zonas fundamentales del territorio habitado por este felino que, según el modelo, son necesarias para la supervivencia a largo plazo de esta rara especie.» La región tropical del sureste asiático acoge a un gran número de especies distintas, pero, por otra parte, también se sabe que es allí mismo donde se está dando la tasa de deforestación más rápida de todo el planeta. Especialistas en la materia indican que se puede proteger la biodiversidad si además se mantienen los hábitats vigilados. Los autores del trabajo referido animan a proteger los bosques de humedales y de tierras bajas del sureste asiático, que se encuentran muy amenazados, y han empleado el ejemplo del gato de cabeza plana para movilizar a la población. Este felino, que puede pesar hasta dos kilos, presenta la particularidad de que emplea sus patas palmeadas para cazar peces y cangrejos en hábitats húmedos como los bosques de turbera anegados y las riberas de varias selvas tropicales de la Tailandia peninsular, Malasia, Indonesia y otros países. En el estudio también participaron investigadores de Australia, Dinamarca, Alemania, Indonesia, Malasia, Suiza, Reino Unido y Estados Unidos.

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