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¿El cuenco de su perro está medio lleno o medio vacío?

Los perros optimistas suelen llevar mejor que se les deje solos en casa que los pesimistas, según indica una nueva investigación de la Universidad de Bristol (Reino Unido). Los descubrimientos del estudio se han publicado en la revista Current Biology. «Sabemos que los estad...

Los perros optimistas suelen llevar mejor que se les deje solos en casa que los pesimistas, según indica una nueva investigación de la Universidad de Bristol (Reino Unido). Los descubrimientos del estudio se han publicado en la revista Current Biology. «Sabemos que los estados emocionales de las personas afectan a sus opiniones y que las personas felices tienden a juzgar una situación ambigua de una manera positiva», explicó el profesor Mike Mendl de la Escuela de Ciencia Clínica Veterinaria de la Universidad de Bristol. «Lo que nuestro estudio ha mostrado es que esto ocurre de forma similar en los perros: un perro que ve el vaso medio lleno es menos propenso a sufrir ansiedad cuando se le deja solo que otro de natural "pesimista".» Los resultados aclaran ciertos aspectos de las emociones del mejor amigo del hombre. También podrían ser útiles para identificar los perros más propensos a sufrir ansiedad por separación y ayudar a los refugios de animales a dar con los amos más adecuados. Según el equipo, la mitad de los diez millones de perros domésticos que hay en el Reino Unido pueden experimentar conductas provocadas por la separación (SRB) no deseadas, como ladrar, hacer sus necesidades y destrozar objetos en algún momento de sus vidas. Sólo una pequeña proporción de dueños acude a un profesional para que su perro deje de comportarse de esta manera. Muchos otros hacen caso omiso del comportamiento y asumen que su perro está en perfectas condiciones e incluso feliz, mientras que otros pueden llegar a deshacerse de él. El profesor Mendl y sus colegas realizaron varios experimentos sencillos en 24 perros recién acogidos en dos albergues para animales en el Reino Unido. En primer lugar, se observó su comportamiento relacionado con la ansiedad por separación. Un investigador interactuó con cada perro en una habitación aislada durante veinte minutos. Al día siguiente se volvió a llevar al perro a la habitación con el investigador. Tras un periodo corto de interacción, el investigador abandonó la habitación durante unos minutos. La respuesta del perro a la separación se grabó en vídeo y se calculó el índice de SBR de cada perro. En la siguiente fase del estudio los investigadores se fijaron en el estado de ánimo de los perros. Para ello, los investigadores los entrenaron para que esperaran un cuenco de comida en un lugar concreto de la habitación («ubicación positiva»). Al situarlo en otro sitio («ubicación negativa») estaría vacío. Los investigadores situaron además el cuenco en un «punto ambiguo» situado entre las ubicaciones positiva y negativa. Los perros que corrieron rápidamente hacia esa ubicación ambigua esperando encontrar comida se clasificaron como «optimistas», mientras que los que se acercaron al cuenco con mayor lentitud se catalogaron como «pesimistas». Por último el equipo investigó si existía una relación entre la puntuación SRB de los perros y su actitud ante el cuenco situado en el punto ambiguo. Los resultados no dejaron lugar a dudas: los perros clasificados como optimistas mostraron el menor grado de ansiedad cuando se les dejaba solos durante espacios de tiempo cortos. En cambio, los perros más «pesimistas» ante el cuenco de comida situado en el punto ambiguo eran los que solían manifestar conductas específicas relacionadas con la separación. «Cada años se abandonan muchos perros porque muestran conductas relacionadas con la separación», comentó Samantha Gaines, de la RSPCA (Real Sociedad para la Prevención de la Crueldad hacia los Animales, Reino Unido), que cofinanció la investigación. «Algunos dueños piensan que los perros que muestran comportamientos nerviosos en respuesta a la separación no tienen ningún problema y no acuden en busca de tratamiento para su perro. Esta investigación sugiere que algunos de estos perros pueden poseer estados emocionales negativos subyacentes y en consecuencia se anima a los dueños a buscarles un tratamiento que mejore su bienestar y reduzca la necesidad de deshacerse del animal. Algunos perros pueden ser más propensos a desarrollar estos comportamientos y convendría encontrarles los amos apropiados.»