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Frutas y verduras: aliadas de un corazón sano

Un equipo de investigadores británicos afirma que las frutas y las verduras pueden ayudar a evitar la forma más común de cardiopatía en la UE, y una de las principales causas de mortalidad, poniendo una vez más de relieve sus muchas propiedades beneficiosas. La investigación h...

Un equipo de investigadores británicos afirma que las frutas y las verduras pueden ayudar a evitar la forma más común de cardiopatía en la UE, y una de las principales causas de mortalidad, poniendo una vez más de relieve sus muchas propiedades beneficiosas. La investigación ha sido financiada en parte a través del proyecto EPIC («Estudio prospectivo europeo sobre dieta y cáncer, enfermedades crónicas, nutrición y estilo de vida»), que recibió cerca de 1 millón de euros de la Actividad «Investigación en apoyo de las políticas» del Sexto Programa Marco de la UE (6PM). El estudio se publicó recientemente en la revista European Heart Journal. Científicos de la Universidad de Oxford descubrieron que las personas que consumían al menos 8 raciones de fruta y verdura al día tenían un riesgo un 22% menor de fallecer por una cardiopatía isquémica (CI) que aquellas cuya ingesta se reducía a menos de 3 raciones al día. Una ración se correspondía con 80 gramos, el equivalente a un plátano pequeño, media manzana o una zanahoria pequeña. La CI reduce el suministro de sangre al corazón y puede provocar angina de pecho, dolor torácico e infarto de miocardio. Los investigadores analizaron datos procedentes del estudio EPIC sobre más de 300.000 personas de 8 países europeos, que incluían 1.636 casos de fallecimiento por CI. La Dra. Francesca Crowe de la Unidad de Epidemiología del Cáncer de esta universidad afirmó que el estudio reflejaba «una reducción del 4% en el riesgo de fallecer de CI por cada ración adicional de fruta y verdura consumida a mayores de las 2 raciones de una dieta más pobre en estos alimentos». De ello se desprende que «el riesgo de padecer una CI mortal sería un 4% más bajo en una persona que ingiera 5 raciones de fruta y verdura al día que en alguien que sólo consuma 4, y así sucesivamente hasta llegar a las 8 raciones o más». Los investigadores señalaron que los resultados podrían deberse en parte a otros factores de confusión como las diferencias en los estilos de vida y los hábitos alimenticios. Admitieron, además, la posibilidad de que el estudio estuviese distorsionado por errores en los cálculos de la ingesta de frutas y verduras y otros aspectos de la dieta de los participantes. Por otra parte, incluía mayoritariamente a mujeres, de manera que podría no ser un reflejo fiel de la población europea. En relación a los resultados del estudio, la Dra. Crowe declaró que «la principal conclusión que puede extraerse de este análisis es que los participantes en el estudio que consumían más fruta y verdura presentaban un riesgo menor de fallecer a causa de una CI. Sin embargo, debemos ser cautos a la hora de interpretar los resultados, ya que no sabemos con certeza si la relación entre la ingesta de frutas y verduras y el riesgo de padecer una CI está condicionada por otros elementos de la dieta o el estilo de vida». Según señaló, una investigación complementaria permitiría dar respuesta a alguno de estos interrogantes. «Si con estudios de intervención bien planteados logramos averiguar qué mecanismos biológicos subyacen a la asociación entre las frutas y verduras y el riesgo de CI, podremos confirmar si dicha relación es de causa-efecto.» El profesor Sir Michael Marmot, Director del Instituto Internacional para la Salud y la Sociedad del University College de Londres (UCL), Director del Departamento de Epidemiología y Salud Pública del UCL y Presidente de la Comisión sobre Determinantes Sociales de la Salud en el Reino Unido, corroboró en un artículo editorial adjunto que resultaba difícil extraer conclusiones firmes a partir de los resultados, a pesar de lo cual la investigación no estaba exenta de interés. «Las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de mortalidad», escribió. «Una reducción del 22% resultaría muy notable. Sin embargo [...] dicha reducción en la mortalidad está asociada al consumo de ocho raciones al día. Un consumo tan elevado sólo pudo apreciarse en el 18% de los hombres y mujeres. Sería necesario un cambio radical en los hábitos alimenticios para alcanzar la saludable cantidad de ocho raciones al día», sin embargo, «modificar la dieta para darle un mayor peso a las frutas y las verduras resultaría muy positivo para la salud pública».Para más información, consulte: EPIC: http://epic.iarc.fr/ Universidad de Oxford: http://www.ox.ac.uk/ European Heart Journal: http://eurheartj.oxfordjournals.org/