Skip to main content

Article Category

Noticia

Article available in the folowing languages:

Investigadores descubren que el tamaño del muslo está detrás de los fallos en los implantes de cadera

El tamaño del muslo en personas obesas puede contribuir a que sus prótesis de cadera fallen, según demuestra un reciente estudio internacional. Un equipo de investigadores encabezado por la Universidad de Iowa (Estados Unidos) simuló luxaciones de cadera y observó que, cuanto ...

El tamaño del muslo en personas obesas puede contribuir a que sus prótesis de cadera fallen, según demuestra un reciente estudio internacional. Un equipo de investigadores encabezado por la Universidad de Iowa (Estados Unidos) simuló luxaciones de cadera y observó que, cuanto mayor es el perímetro del muslo de una persona obesa, más aumentan las probabilidades de que su cadera se vuelva inestable. Este estudio, presentado en la revista Clinical Orthopaedics and Related Research, sugiere que los cirujanos deberían modificar los procedimientos quirúrgicos para disminuir el riesgo de luxación de cadera en pacientes obesos. Asimismo, los investigadores apuntan la necesidad de plantearse otro tipo de diseños para las prótesis de sustitución de cadera. «Hemos demostrado que los muslos de los pacientes con obesidad mórbida son tan grandes que lo que hacen en realidad es empujarse entre sí hacia fuera, forzando la prótesis a salirse de su encaje», afirmó Jacob Elkins, alumno de postgrado de la Universidad de Iowa y autor principal del estudio. «Los estudios han demostrado que el índice de luxaciones en pacientes con obesidad mórbida es 6,9 veces superior al de pacientes con un peso normal.» La prótesis total es beneficiosa para aquellas personas que padecen dolores debilitantes en la articulación de la cadera, ya que así recuperan su movilidad. Los datos del Instituto de Sanidad y Protección de los Consumidores del Centro Común de Investigación de la Comisión Europea indican que cada año cerca de un millón de personas se someten a una artroplastia total de cadera y, según el Instituto Nacional de Artritis y Enfermedades Musculoesqueléticas y Cutáneas (NIAMS) de los Estados Unidos, en este país se llevan a cabo más de doscientas treinta mil operaciones de este tipo. Más del noventa por ciento de estas últimas no requieren reparaciones o sustituciones posteriores. Sin embargo, los problemas surgen cuando la prótesis de sustitución falla. Es doloroso para los pacientes, tanto desde el punto de vista físico como económico. La luxación es la causa principal de los fallos en las prótesis, según los datos de altas hospitalarias de Medicare. Una prótesis de cadera es un mecanismo de rótula. Funciona exactamente igual que la articulación de la cadera humana pero carece del tejido conectivo que estabiliza la articulación de una cadera normal. Por este motivo, la parte esférica de la prótesis puede «salirse» de vez en cuando. El Sr. Elkins desarrolló un modelo informático que el equipo utilizó para determinar cómo funciona una prótesis de cadera en los pacientes. Evaluaron los efectos de la presión de los muslos sobre la prótesis de la cadera mientras se ejecutaban diversos movimientos, que iban desde sentarse hasta ponerse de pie. Los investigadores también estudiaron el comportamiento de las prótesis en diferentes modelos corporales, tomando como base una distancia de doscientos milímetros entre cada cadera y el centro para los análisis del perímetro del muslo en ocho índices de masa corporal diferentes (IMC entre veinte y cincuenta y cinco, considerándose obesidad mórbida a partir de cuarenta). Observaron que la compresión del tejido blando del muslo incrementaba el riesgo de luxación en IMC de cuarenta o superiores; las prótesis con un mayor diámetro de cabeza femoral no mejoraban la estabilidad de la articulación de forma sustancial; y las prótesis con un vástago femoral de alta lateralización tenían un menor riesgo de luxación. «Cuanto más largas son las piernas, más fuerza se ejerce sobre la articulación de la cadera», explicó el Sr. Elkins. «El concepto es sencillo. Si los muslos son muy grandes, hacen fuerza sobre las caderas.» Por lo tanto, en lo que se refiere a los tratamientos quirúrgicos, los investigadores opinan que los cirujanos deberían tomar como referencia los resultados de su estudio para determinar cuál es el diseño de prótesis más adecuado para cada paciente. «Lo primero que pueden hacer los cirujanos es lo que se llama un "vástago femoral de alta lateralización"», afirma Thomas Brown, profesor de la Universidad de Iowa y autor sénior del estudio. «Explicado de una forma sencilla, el vástago femoral de la prótesis es más largo y por lo tanto aleja eficazmente la pierna del centro de rotación de la articulación. Esto quiere decir que los muslos tendrían que moverse más hacia dentro antes de llegar a tocarse y generar las fuerzas que conducen a la luxación.» Expertos de la Universidad Técnica Checa de Praga (República Checa) contribuyeron a este estudio.Para más información, consulte: Universidad de Iowa: http://www.uiowa.edu/ Clinical Orthopaedics and Related Research: http://www.springer.com/medicine/orthopedics/journal/11999

Países

Chequia, Estados Unidos