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Los recursos digitales animan a los ciudadanos a reinterpretar la historia europea

CROSSCULT, que reconoce que el patrimonio cultural desempeña una función fundamental en la creación de la identidad, creó experiencias interactivas, mediante conexiones transfronterizas entre culturas, ciudadanos y lugares físicos para animar a la reflexión y la reinterpretación.

Economía digital
Sociedad

El patrimonio histórico y cultural suele verse como algo irrelevante para la vida diaria, percibirse como procesos en los que es fundamental la memorización de hechos, y las interpretaciones que ofrecen los expertos se consideran verdades indiscutibles. El proyecto CROSSCULT, financiado con fondos europeos, permitió a la gente crear sus propias interpretaciones, lo que demuestra que el patrimonio histórico y cultural no es un fenómeno social inmutable, sino en evolución. El proyecto desarrolló herramientas de reflexión, que revelaron asociaciones ocultas entre lugares, piezas, conceptos y personas de toda Europa. Estas herramientas fueron desarrolladas como parte de la plataforma de servicios de CROSSCULT y de su base de conocimiento, que alberga las aplicaciones móviles y el «software» que se pretende comercializar.

Las herramientas de reflexión para lugares más inteligentes

La plataforma CROSSCULT ofrece servicios de «software» flexibles y un juego de herramientas para que los profesionales del patrimonio cultural desarrollen sus propias aplicaciones personalizadas (lo que incluye la elaboración de perfiles, la personalización, el descubrimiento por asociación y la creación narrativa). La plataforma alberga cuatro ecosistemas que ofrecen soluciones para la exploración de lugares multitemáticos, la conexión de lugares pequeños o medianos diferentes, la vinculación de artículos culturales digitales y físicos, medios sociales y temas del momento, y para el descubrimiento urbano consciente de la ubicación del patrimonio cultural. La plataforma también incluye una base de conocimiento que vincula las recopilaciones digitales entre sitios. El desarrollo de la tecnología del proyecto fue colaborativo a través de su «laboratorio viviente», un foro en el que participaron especialistas y el público. Esto permitió escuchar diferentes opiniones, lo que hizo que el trabajo fuera más inclusivo, ya que tuvo en cuenta cuestiones como las necesidades de las personas con discapacidad. El equipo llevó a cabo cuatro estudios piloto. En la Galería Nacional de Londres, las pinturas mostraban aspectos diferentes de la historia de Europa, conectando conceptos, lugares y personas, a la vez que ayudaban a los visitantes a moverse por el recinto. El segundo estudio piloto conectó cuatro yacimientos arqueológicos de Grecia, Italia, Portugal y España a través del estudio del uso terapéutico del agua en la antigüedad en el que los visitantes colaboraban en juegos específicos. El Museo Arqueológico de Trípoli (Grecia) nutrió digitalmente su colección con artículos de museos de todo el mundo en los que se estudia el lugar de la mujer en la sociedad en el pasado y en el presente. Por último, dos ciudades Patrimonio de la Humanidad por la Unesco (Luxemburgo y La Valeta) se vincularon bajo el tema del movimiento demográfico mediante el uso de tecnologías basadas en la ubicación y de colaboración masiva. «Estas tecnologías mostraron que las experiencias de aplicaciones para móvil, diseñadas a través de nuestra plataforma y con narrativa reflexiva, tienen éxito a la hora de hacer participar a los visitantes del patrimonio cultural en el pensamiento transfronterizo y la reinterpretación histórica», comenta Kate Jones, miembro del equipo.

Apoyo a la cohesión social

Al aumentar el acceso a la cultura que estudia cuestiones sociales como la salud y la migración al tiempo que revela conexiones transfronterizas, CROSSCULT ayuda a las personas a volver a examinar sus identidades individuales y grupales. Crear unos vínculos sorprendentes y cuestionar las suposiciones (con usuarios guiados por una narrativa que reflexiona sobre «mi identidad de género», «mi identidad local», «mi identidad europea», etc.) podría ayudar a aumentar la cohesión social y el respeto por las diferencias. Actualmente, la plataforma está disponible previa solicitud con la licencia pública general Affero y tres de las cuatro aplicaciones móviles piloto están disponibles en Google y Apple. Con los activos de interés de CROSSCULT para la mercadotecnia, el turismo y las ciudades inteligentes, el equipo investiga la creación de una entidad jurídica para gestionar el potencial comercial de algunos activos. «Estamos investigando las oportunidades en Europa y más allá. Los prototipos que ya avanzan en el Ecuador y Egipto apuntan a la dirección global que querríamos seguir. Al mismo tiempo, queremos seguir estudiando la tecnología conexa utilizada en el proyecto, como las redes sociales, sobre todo el papel de los “influencers”, y la colaboración masiva en materia de contenido», afirma Martín López Nores, miembro del equipo de CROSSCULT.

Palabras clave

CROSSCULT, patrimonio cultural, colaboración masiva, reflexión, narrativa, piezas, pinturas, galería, museo arqueológico, aplicaciones móviles, reinterpretaciones

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