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Nanosatélites para dar cobertura de internet a los países en desarrollo

Una empresa de telecomunicaciones con sede en el Reino Unido tiene por objeto utilizar la tecnología nanosatelital para prestar servicios de comunicación asequibles a los países en vías de desarrollo.

Economía digital
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En el mundo tecnológico actual, las desigualdades entre los países desarrollados y en desarrollo son cada vez más digitales. Esto se denomina «brecha digital» y, para muchas personas, define no solo quién puede acceder a qué información, sino también cuándo y dónde. Para poner esta cuestión en perspectiva, aunque la mayor parte de los europeos da por hecho la disponibilidad de las comunicaciones móviles, se estima que 1 540 millones de personas en todo el mundo no tienen acceso a servicios básicos de voz y texto, y que 3 900 millones, el 53 % de la población mundial, no tienen acceso a una conexión 3G a internet. En gran medida, esta brecha puede atribuirse a la falta de infraestructuras. Los países en desarrollo no pueden permitirse la infraestructura de TIC necesaria para ofrecer a las zonas rurales y alejadas un acceso a internet asequible y fiable. Sin embargo, gracias al desarrollo de la tecnología nanosatelital, esto podría estar a punto de cambiar. «En las telecomunicaciones siempre se han utilizado satélites, pero su producción, su lanzamiento y su funcionamiento son demasiado caros, por lo que no son una solución viable para ofrecer un internet asequible a los países en desarrollo», comenta Meir Moalem, director general de Sky and Space Global UK Ltd (SAS). «Gracias a su masa baja y sus capacidades altas, los nanosatélites tienen el potencial de revolucionar el sector de las telecomunicaciones proporcionando una alternativa asequible». El objetivo de SAS es convertirse en el líder mundial de prestación de servicios de comunicación asequibles a millones de dispositivos y personas que viven en países en vías de desarrollo, una misión respaldada por el proyecto Pearls Constellation, financiado con fondos europeos.

Una comunicación asequible para todo el mundo

Gracias a una futura constelación de doscientos nanosatélites, y con el apoyo de las infraestructuras terrestres y el «software» necesarios, será posible ofrecer el servicio de comunicación de SAS. Cada satélite estará ubicado en una órbita terrestre baja y cada órbita completa tardará unos noventa minutos. Los satélites se comunicarán entre ellos utilizando la conectividad del enlace entre satélites. Esta configuración única crea una malla en el espacio, los satélites llevan a cabo una función doble: estación de base y enrutador. Cada satélite envía información de manera circular al dispositivo terrestre sintonizado con su red, abarcando todo el ecuador. «Estos nanosatélites, a los que denominamos “perlas”, permitirán establecer una plataforma conveniente para el internet de las cosas, así como para servicios de datos entre máquinas y de mensajería instantánea», explica Moalem. «Al reducir el precio para nuestros clientes de telecomunicaciones, Pearls Constellation logrará que la comunicación sea asequible para todo el mundo en todas partes». SAS opera en el rango de frecuencias de banda S, que permite que los nanosatélites funcionen utilizando solo una antena parche o unipolar pequeña y consumiendo muy poca energía.

Hitos mundiales en el ámbito de los nanosatélites

SAS pudo realizar un estudio de viabilidad detallado del concepto de Pearls Constellation con el apoyo de los fondos de la Unión Europea. Más concretamente, la empresa evaluó los requisitos técnicos y las disposiciones reglamentarias para comercializar el servicio, desarrolló la primera iteración del «software» altamente sofisticado necesario para gestionar las comunicaciones por nanosatélite y realizó pruebas en tierra con resultados satisfactorios. Aunque el proyecto sigue siendo un trabajo en curso, SAS ya ha alcanzado varios hitos mundiales en el ámbito de los nanosatélites. Entre ellos, se incluye la realización de la primera transferencia de datos entre satélites, la primera llamada de voz, la primera operación financiera y la primera integración de ciberseguridad. Sin embargo, según Moalem, la empresa solo está empezando. «Desde la educación a la cohesión social, el comercio, el empleo, la sanidad y la calidad de vida, Pearls Constellation será toda una revolución en los países en desarrollo. Este impacto social es el legado por el que trabajamos», concluye.

Palabras clave

Pearls Constellation, nanosatélites, internet, países en desarrollo, telecomunicaciones, brecha digital, TIC, satélites, internet de las cosas

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