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Un centro de lengua de signos para preservar la cultura sorda

Las comunidades de sordos carecían de una plataforma en línea dedicada a sus lenguas. SIGN-HUB ha creado dicha plataforma. Sus desarrolladores confían en que ayude a mejorar la enseñanza de la lengua de signos, formar a intérpretes y quizá incluso dé a la cultura sorda el reconocimiento público que se merece.

Sociedad

Ser sordo es más que un estado de salud: es toda una cultura. Los signantes sordos tienen un arte y una literatura específicos, una perspectiva única de los hechos históricos, sus propias expresiones conductuales y, sí, incluso sus propias maneras de hacer un chiste. Sin embargo, lo que no tienen es un lugar único que concentre todos los aspectos de la cultura sorda. Como explica Josep Quer, quien se especializa en la investigación del lenguaje natural en la el programa ICREA de la Universidad Pompeu Fabra: «Los signantes sordos suelen percibirse desde el prisma de la discapacidad. La población conoce la sordera con minúsculas como una afección médica, pero la cultura sorda con mayúsculas resulta completamente invisible para la mayoría de nosotros». Esto no es baladí. Al considerar la lengua de signos un remedio en lugar de una cultura por derecho propio, la sociedad crea un caldo de cultivo para la discapacidad lingüística y las afecciones psicológicas derivadas de ella. Esto es precisamente lo que Quer quería evitar con el proyecto SIGN-HUB (The Sign Hub: preserving, researching and fostering the linguistic, historical and cultural heritage of European Deaf signing communities with an integral resource).

Más allá de la investigación: una biblia para la comunidad

Según añade: «Queremos que toda esta parte de la memoria colectiva europea esté en primer plano. Para conseguirlo, hemos creado un centro de conocimiento de la lengua de signos y las comunidades de sordos con distintos tipos de contenidos que pueden ampliarse a medida que se desarrollen más recursos». La plataforma reúne las gramáticas digitales de siete lenguas de signos de los países participantes: Alemania, España, Francia, Israel, Italia, Países Bajos y Turquía. Aunque esto puede parecer una norma para las lenguas habladas, en realidad se trata de algo pionero para la comunidad sorda, de algo revolucionario. «Antes de nuestro proyecto, no existían gramáticas de referencia de las lenguas de signos. El conocimiento solía estar disperso por una gama muy diversa de publicaciones que no era fácil consultar , por lo que recopilarlas de una forma coherente a la vez que se añadían nuevas investigaciones no fue una tarea trivial. Además, no todas las lenguas de signos se han investigado con la misma intensidad, lo que creó un desequilibrio entre las gramáticas que produjimos», explica Quer. Las gramáticas son útiles para los lingüistas, por supuesto, pero no solo para ellos. Pueden ayudar a los profesores que deseen crear materiales para niños sordos o facilitar la formación de intérpretes. También pueden utilizarse para desarrollar herramientas que evalúen el desarrollo lingüístico y la discapacidad, herramientas que en hoy por hoy escasean. Además de las gramáticas, la plataforma SIGN-HUB incluye un atlas interactivo de las estructuras de la lengua de signos, que incluye datos de todo el mundo junto con entrevistas con personas mayores en las que se habla sobre cómo vivían los sordos. El atlas muestra visualmente cuán diversas son las lenguas de signos en todos los niveles gramaticales (fonología, morfología y sintaxis) y proporciona información básica sobre sus antecedentes sociohistóricos. Por otro lado, las entrevistas se utilizaron en un documental llamado «We were there, we are here» (estábamos allí, estamos aquí). «Antes no existía nada así», afirma Quer. «El atlas debería facilitar el trabajo comparativo entre las lenguas de signos y permitir a los investigadores afrontarlas con las variaciones tipológicas que encontramos en las lenguas habladas. También debería ayudarnos a comprender mejor las propiedades abstractas del lenguaje humano». El lanzamiento al público de la plataforma SIGN-HUB se ha retrasado debido a la pandemia de COVID-19. Sin embargo, en el momento de publicación Quer esperaba que el documental se estrenase el 24 de junio en el congreso FEAST, un congreso de lingüística de signos asociado al proyecto. «Esperamos que nuestro trabajo anime a la gente a seguir investigando y que esto también llegue al público más allá del nicho de los Estudios en Lingüística de Signos y Comunidad Sorda. Forma parte del patrimonio cultural y lingüístico de todos. Desde una perspectiva más amplia, esperamos que esto haga que las lenguas de signos y las comunidades de signantes sean más visibles para todos y se desafíen las ideas equivocadas sobre el tema», concluye Quer.

Palabras clave

SIGN-HUB, sordo, patrimonio cultural, plataforma en línea, lengua de signos

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