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Según un estudio, el lavado de manos, el uso de mascarillas y el distanciamiento físico son fundamentales para la lucha contra la COVID-19

Un nuevo modelo ha demostrado que si una comunidad no demora en conocer la naturaleza de la enfermedad por coronavirus y adopta medidas autoimpuestas e impuestas por el gobierno, puede mitigar, retrasar o prevenir por completo su propagación.

Salud

Dado que la mayoría de la población mundial sigue siendo susceptible a la COVID-19, el distanciamiento físico, el uso de mascarillas y el lavado frecuente de manos se ha vuelto más importante que nunca. Además de estas medidas, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha recomendado la identificación rápida de casos y el rastreo de contactos desde el comienzo. En una rueda de prensa reciente, el doctor Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS comentó: «Se ha logrado romper las cadenas de transmisión gracias a la combinación de una rápida identificación de los casos, una amplia localización de los contactos, una adecuada atención clínica a los pacientes, el distanciamiento físico, el uso de mascarillas, el lavado frecuente de manos y el alejarse de los demás al toser». Con el apoyo parcial del proyecto One Health EJP, financiado con fondos europeos, un equipo de investigadores también ha resaltado la importancia de las medidas de prevención autoimpuestas. Sus hallazgos se publicaron en la revista «PLOS Medicine». «Destacamos la importancia que tiene el conocimiento sobre la enfermedad en el control de la epidemia en curso y recomendamos que, además de las políticas de distanciamiento social, los gobiernos y las instituciones sanitarias movilicen a las personas para que adopten medidas autoimpuestas con eficacia probada y así abordar la COVID-19 satisfactoriamente».

Comprender la COVID-19

En el estudio, los investigadores desarrollaron un modelo computacional de la propagación de la COVID-19 a partir de la información existente sobre la epidemiología de la enfermedad. «A partir de un modelo de transmisión, evaluamos la repercusión de las medidas autoimpuestas (el lavado de manos, el uso de mascarillas y el distanciamiento social) gracias al conocimiento sobre la COVID-19 y de una intervención de distanciamiento social impuesta por el gobierno a corto plazo durante el pico en la cantidad de diagnósticos, la tasa de ataque, y el tiempo transcurrido desde el primer caso hasta el pico en la cantidad de diagnósticos». Afirman que sus hallazgos «ayudarán a los profesionales sanitarios a comparar y seleccionar una combinación de intervenciones para la formulación de políticas efectivas de control de los brotes». Los investigadores añaden: «Todas las medidas de distanciamiento social autoimpuestas y gubernamentales tienen un efecto en la dinámica de la epidemia de COVID-19. El impacto cuantitativo y cualitativo, sin embargo, depende en gran parte de la medida de prevención y la tasa de concienciación». Ellos «concluyen que el lavado de manos, el uso de mascarilla y el distanciamiento social adoptado por las personas con conocimiento sobre la enfermedad pude retrasar el pico de la epidemia, aplanar la curva y reducir la tasa de ataque». El modelo no tuvo en cuenta datos demográficos o de heterogeneidad en los patrones de contacto de los diferentes individuos. «Por lo tanto, nuestras conclusiones pueden elaborarse en un nivel cualitativo», destacan los investigadores. El proyecto One Health EJP (Promoting One Health in Europe through joint actions on foodborne zoonoses, antimicrobial resistance and emerging microbiological hazards) que respaldó el estudio se prolongará hasta diciembre de 2022. El proyecto One Health European Joint Programme utiliza un enfoque interdisciplinario, integrador e internacional sobre el concepto de «una sola salud» que reconoce que la salud humana está estrechamente ligada a la salud animal y al medio ambiente. «Por esta razón, es imprescindible el estudio de los agentes infecciosos que podrían atravesar especies y las barreras ambientales para moverse entre estos compartimentos», como se señala en el sitio web del proyecto One Health EJP. El planteamiento de «una sola salud» es especialmente relevante para la seguridad de los alimentos, el control de las zoonosis (enfermedades que pueden transmitirse entre animales y seres humanos), y la lucha contra la resistencia a los antibióticos (cuando las bacterias cambian luego de estar expuestas a antibióticos y se vuelve más difícil el tratamiento). Este enfoque hace que sea crucial el desarrollo de capacidades para la vigilancia y la respuesta y el fortalecimiento de los sistemas de alerta rápida y detección para combatir los brotes de enfermedades. Para más información, consulte: Sitio web del proyecto One Health EJP

Palabras clave

COVID-19, coronavirus, mascarillas, zoonosis, distanciamiento social, distanciamiento físico

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