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Investigación sobre la adaptación de las aves a la urbanización

Si bien la urbanización se asocia a la pérdida de biodiversidad, algunas especies pueden adaptarse a ella. El estudio de las aves en entornos rurales y urbanos permitió a urbanbird investigar por qué algunas especies prosperan, mientras que otras luchan por la mera supervivencia.

Investigación fundamental

Cada vez existen más pruebas de que algunas especies de aves deben adaptar su conducta para subsistir en los hábitats urbanos. Aunque se sabe que pueden cambiar la dieta, los sitios de anidación o la frecuencia de las llamadas y cantos para contrarrestar el ruido, no está claro exactamente cómo lo hacen. El programa de Acciones Marie Skłodowska-Curie respaldó el proyecto urbanbird, en el que se investigaron las conductas adaptativas de las aves en poblaciones ornitológicas urbanas y rurales. El proyecto se centró en el gorrión común, cuya población ha disminuido en los últimos decenios. Dado que los investigadores utilizaron datos sobre urbanización de todos los Países Bajos, también pudieron indagar las consecuencias a largo plazo para las poblaciones a nivel nacional. «Cuando tuvimos que ajustar nuestras observaciones de aves en torno a un gato curioso, éramos conscientes de que no era un ejercicio habitual de recopilación de datos», afirma la coordinadora del proyecto Lyanne Brouwer de la Universidad de Radboud (los Países Bajos), entidad anfitriona del proyecto.

Plasticidad conductual

El equipo del proyecto urbanbird decidió centrarse en el gorrión común, ya que ocupa hábitats que van desde centros urbanos muy edificados hasta pequeñas granjas aisladas en entornos rurales. Dado que es una especie social, también se presta a la investigación de la conducta adaptativa. Como parte del grado de Ecología Animal de la Universidad de Radboud, el equipo se centró en el efecto de la urbanización sobre la cooperación y la competencia, por medio de observar la conducta de las aves en los comederos, tanto en zonas urbanas como en rurales. «Los resultados preliminares muestran que los gorriones comunes urbanos son recolectores menos eficientes que sus homólogos rurales, ya que pasan más tiempo escudriñando sus alrededores, muy probablemente para detectar peligros», añade Brouwer. El equipo también aprovechó un proyecto de ciencia ciudadana en curso del Centro Neerlandés para la Migración y Demografía Aviar, en el que voluntarios capturan, anillan y miden aves. Los voluntarios instalan redes de malla fina en sus jardines dos veces al mes para capturar aves, a las que colocan una anilla de metal con un número único para su posterior identificación. Como los gorriones comunes llevaban anillas de color, se los podía reconocer con prismáticos. El equipo introdujo los datos de captura y recaptura en modelos para calcular la probabilidad de supervivencia de un animal de un año a otro, teniendo en cuenta la probabilidad de que fuera capturado o recapturado en primer lugar. «Los resultados muestran que la supervivencia de las aves en respuesta a la urbanización varía entre las especies. Solo sale beneficiado el gorrión común. Ya que se trata de una de las aves urbanas más comunes del mundo y la única especie omnívora de nuestro conjunto de datos, este hallazgos respalda la hipótesis de que los comedores generalistas, en contraposición a los especialistas, pueden prosperar en la ciudad», explica Brouwer. Dado que la urbanización puede dar lugar a variaciones en la masa corporal y el tamaño de los ejemplares, también se midieron estos factores. Los resultados mostraron que algunas especies tenían un peso corporal relativamente más bajo en las zonas más urbanas, pero el tamaño no era acorde al grado de urbanización. Se presume que las fuentes de alimento urbanas altamente predecibles hacen que las aves sean menos dependientes de las reservas de grasa, lo que les permite disponer de una menor masa corporal.

Los efectos de la urbanización

En 2016, la Agencia Europea del Medio Ambiente informó de que la expansión urbana en Europa aumentó un 5 % entre 2006 y 2009. Estos cambios antropogénicos tienen profundas implicaciones para una serie de especies y poblaciones, ya que afectan a la capacidad de un organismo para reproducirse o alimentarse. Más de veinte gobiernos nacionales de países pertenecientes a la Unión Europea se valen del número y la diversidad de las especies de aves como indicadores de desarrollo sostenible y salud ambiental. Estos datos también se utilizan como indicadores de la calidad de vida en varios países europeos. «Además de ser relevantes para la comunidad científica, los resultados de urbanbird podrían ayudar a las organizaciones para la conservación, a los responsables políticos y a los urbanistas», dice Brouwer. Para proseguir con el trabajo, el equipo ahora planea expandir su planteamiento de ciencia ciudadana a través de Europa.

Palabras clave

urbanbird, gorrión común, especie, urbanización, expansión urbana, evolución, adaptación, ave, rural, supervivencia, poblaciones, hábitat

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