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The effect of seagrass bed habitat quality on selected ecosystem services

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Llegar hasta el fondo para conocer qué amenaza a las praderas marinas

Aunque al hacer referencia a un prado normalmente se piensa en la primavera, cielos azules y comidas campestres, debajo del mar también existen otro tipo de prados bastante asombrosos. Una investigación innovadora nos ayuda a entender cómo proteger y conservar dichos jardines submarinos de biodiversidad.

Alimentos y recursos naturales

Las fanerógamas marinas pueden formar grandes prados submarinos, muy parecidos a las praderas y prados terrestres, con áreas de casi decenas de miles de campos de fútbol. Respaldan la seguridad alimentaria al proporcionar refugio y zonas de alimentación para más de mil especies de peces e invertebrados. También absorben grandes cantidades de CO2 del agua marina y mitigan los efectos del cambio climático. Además, protegen los litorales de la erosión y absorben nutrientes, lo que mejora la calidad del agua. Pero las praderas marinas de todo el mundo se están perdiendo a un ritmo anual del 7 % de su área conocida. Se sabe poco sobre cómo los cambios estructurales en las praderas marinas influyen en su ciclo, así como en los servicios culturales y ecológicos que ofrecen. Con el apoyo de una beca individual de investigación del programa Acciones Marie Skłodowska-Curie (MSCA-IF, por sus siglas en inglés), el proyecto PIONEER se zambulló en veinte de esos prados de biodiversidad, tres de los cuales se encuentran en zonas marinas protegidas, a lo largo de la costa meridional de Mallorca, una de las islas de las Islas Baleares de España, con el objetivo de paliar la brecha de conocimientos.

Al final, para bien o para mal, nuestras acciones nos repercuten

Las fanerógamas marinas son plantas fotosintéticas, por lo que se pueden encontrar en aguas poco profundas cerca del litoral. Ello genera que estén en estrecho contacto con las personas. Marija Sciberras, beneficiaria de una beca MSCA e investigadora principal del proyecto PIONEER, lo explica: «PIONEER se propuso evaluar el impacto de las actividades humanas en la estructura del hábitat de las fanerógamas marinas (densidad e irregularidad de las praderas) y la influencia de aquellos cambios en los peces que dependen de las fanerógamas marinas. Hemos realizado cuatro estudios ecológicos mediante inmersiones y un estudio hidroacústico para comprender mejor estas interrelaciones».

Encontrar fanerógamas marinas junto con una de sus mayores amenazas

Para poder estudiar las praderas marinas, Sciberras primero tenía que encontrarlas. No existían mapas de alta resolución con la distribución de las fanerógamas marinas, por lo que Sciberras creó el suyo mediante datos hidroacústicos a partir de una ecosonda («detector ultrasónico de cardúmenes») comercial y de bajo coste que le ayudó a distinguir las fanerógamas marinas de la arena y las rocas. El consiguiente estudio de veinte lugares respaldaron muchas interrelaciones entre, por ejemplo, la concentración de nutrientes en el agua (un indicador de la calidad del agua), la biomasa y la densidad de los brotes de las fanerógamas marinas, así como la condición corporal de los peces y el crecimiento de algunas especies. Sin embargo, uno de los hallazgos más llamativos está relacionado con un estudio que no formaba parte del plan inicial. Sciberras colaboró con el Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados para examinar patrones espaciotemporales sobre el fondeo de las embarcaciones. Los investigadores usaron un sistema de identificación automático que normalmente usan los barcos para rastrear otros navíos y crearon mapas sobre el fondeo de las embarcaciones. Los hallazgos apuntaron a una grave amenaza sobre la cual tenemos el control, incluso como individuos. Mallorca es una región de navegación deportiva y tráfico marítimo intenso. Sciberras lo explica: «El incremento del fondeo de las embarcaciones se correspondía con praderas más pequeñas y fragmentadas de forma estadísticamente significativa. Es preciso adoptar medidas audaces para proteger y restaurar dichos hábitats, aunque las pequeñas acciones de cada una de las personas implicadas pueden ayudar a crear un mejor futuro para esos jardines submarinos secretos. Eso no solo protegerá la biodiversidad de las praderas, sino que también ayudará a luchar contra el cambio climático y mejorará nuestra seguridad alimentaria». Quizás debemos pensarlo dos veces antes de fondear en ensenadas de baja profundidad para nadar, simplemente deberíamos navegar y disfrutar del paisaje.

Palabras clave

PIONEER, fanerógama marina, fondeo, peces, biodiversidad, hidroacústica, Mallorca, zona marina protegida, identificación automática

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