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El aumento imparable de las editoras desde el siglo XVIII

Las mujeres no obtuvieron el derecho al voto hasta principios del siglo XX. Tenían un acceso limitado a los derechos financieros y casi ninguno a la educación formal. Con todo, algunas de ellas consiguieron hacerse oír a través de la prensa. El proyecto WeChangEd investiga su contribución al cambio sociocultural.

Sociedad

Londres, 1852: Samuel Beeton publica el primer número de la revista «Englishwoman’s Domestic Magazine». Los artículos van de la ficción a la vida doméstica de la clase media y ofrecen ideas prácticas para la administración del hogar. Se da un primer paso hacia el feminismo, pensando en las mujeres como lectoras valiosas y consumidoras por derecho propio. Lo que no sabía la gente entonces era que Isabella Beeton, esposa de Beeton, era la responsable real de gran parte del contenido de la revista. Fue pionera en el negocio editorial y miembro de una red paneuropea de editoras que llevaban escribiendo y creando en la sombra desde el siglo XVIII. A través del proyecto WeChangEd (Agents of Change: Women Editors and Socio-Cultural Transformation in Europe (1710-1920)), Marianne Van Remoortel, profesora adjunta del Departamento de Estudios Literarios de la Universidad de Gante, quería llamar la atención sobre mujeres como Beeton. «La condición de autoras de las mujeres es un fenómeno relativamente poco común, e incluso puede que se considere no merecedor de un estudio en profundidad. Por el contrario, nosotras sostenemos que la gestión editorial femenina es importante desde la perspectiva de la historia de las mujeres», explica. Precisamente por esta razón Beeton decidió demostrar la existencia de estas redes de mujeres y sacar a la luz a sus miembros más influyentes.

Una base de datos de más de mil setecientas editoras

«Uno de los principales resultados de nuestro proyecto es una base de datos de editoras y sus publicaciones, a la que contribuyeron varios miembros de mi equipo. Ya hemos recopilado datos de más de mil setecientas editoras y de las publicaciones que editaron en veintiséis idiomas europeos», comenta Van Remoortel. Aquí radica una de las aportaciones más importantes del proyecto. En lugar de centrarse en períodos y tradiciones nacionales concretas, WeChangEd es un estudio interlinguístico a gran escala sobre la prensa periódica. Tal como afirma Van Remoortel, no fue tarea fácil. «Nos enfrentamos al importante desafío de incluir datos sobre editoras y publicaciones en idiomas que nuestro equipo no dominaba. Incluso con seis investigadoras, había muchos idiomas europeos a los que no teníamos acceso. Al organizar un congreso internacional de editoras europeas en mayo de 2019, conseguimos aunar una gran cantidad de experiencia adicional, por ejemplo, sobre editoras de Europa Oriental», explica Van Remoortel. Un año antes de su finalización, el proyecto ya ha permitido presentar con éxito cuatro proyectos de doctorado y un conjunto de artículos académicos. Además, ha producido un nuevo modelo de datos para llevar a cabo estudios sobre publicaciones, válido incluso para proyectos que se centren en otros temas. «Nuestro modelo refleja una serie de opciones curatoriales: solo publicaciones editadas por mujeres en Europa entre 1710 y 1920. Con todo, va más allá de estas opciones. Por ejemplo, sostenemos que el giro digital de los estudios sobre publicaciones debe dirigirse hacia la creación de modelos de datos sostenibles, estructurados y libres para la investigación sobre publicaciones», aclara. «Por lo tanto, hemos construido nuestro modelo de datos de conformidad con los principios de los datos abiertos enlazados. Este modelo fomenta la colaboración entre los investigadores de publicaciones más allá de las barreras del idioma». Los datos de WeChangEd están disponibles al público a través de Wikidata y de una aplicación web llamada Science Stories. Las historias agregan sus datos directamente desde Wikidata, lo que significa que los usuarios de Wikidata pueden ampliarlas continuamente. Van Remoortel espera que la investigación de WeChangEd y la forma en que se han hecho públicos los datos acabe inspirando investigaciones parecidas sobre la dirección editorial de las mujeres y sobre la prensa periódica en general. Independientemente de lo que le depare el futuro, no cabe duda de que el proyecto ha sido pionero en una nueva área de investigación, al centrarse en mujeres cuyas historias, perspectivas y experiencias aún suelen considerarse menos importantes que las de los hombres con demasiada frecuencia.

Palabras clave

WeChangEd, mujeres, editoras, publicación periódica

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