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Combinar técnicas para evaluar la anatomía de la madera mejora la modelización de la eliminación del carbono

Los bosques extraen carbono del aire, lo que ayuda a paliar el cambio climático. Un nuevo estudio demuestra en qué medida lo logran en distintas condiciones ambientales y contribuye así a perfeccionar los modelos climáticos.

Cambio climático y medio ambiente

Los bosques ayudan a regular la composición de gases que afecta al clima de la Tierra mediante el proceso de eliminación del carbono, por el cual los bosques absorben el carbono atmosférico a través de la fotosíntesis y lo atrapan en el interior de la madera. Hasta la fecha, los modelos de eliminación del carbono asumían que el proceso era directamente proporcional a la tasa de fotosíntesis de un bosque. Sin embargo, la información más reciente sugiere que, en determinadas condiciones ambientales, un árbol podría llevar a cabo la fotosíntesis y producir poca madera o ninguna. Saber cuánta madera se produce en diferentes condiciones es una variable importante para modelizar el calentamiento global.

Datos sobre el crecimiento de la madera

En el proyecto INTREE, financiado con fondos europeos, se examinaron los factores ambientales que influyen en el volumen de carbono eliminado por los árboles que conforman bosques templados y boreales (de elevada latitud). La forma tradicional de medir el crecimiento de la madera forestal es mediante el análisis de los anillos de los árboles. Sin embargo, la escala anual carece de la resolución necesaria para evaluar los efectos del clima sobre la formación de la madera y el modo en que se relaciona la anchura de los anillos con la masa de la madera. Con INTREE se subsanó esta carencia, al relacionarse de modo innovador la anatomía de la madera contenida en los anillos con tres técnicas de medición, cada una de las cuales es aplicable a una escala diferente. La investigación contó con el apoyo del programa Marie Skłodowska-Curie. En el estudio se combinaron el análisis de los anillos de los árboles, la anatomía cuantitativa de la madera y la xilogénesis. «Analizar los anillos de los árboles consiste sobre todo en medir la anchura del incremento de los anillos anuales de diferentes árboles de una misma ubicación», explica Patrick Fonti, coordinador del proyecto. Luego los investigadores contrastan las fechas de cada anillo para asignarlas correctamente al año natural pertinente. «Una vez contrastadas las fechas, se pueden establecer relaciones entre la anchura de los anillos anuales». Unos anillos muy separados indican un crecimiento relativamente rápido. La anatomía cuantitativa de la madera implica medir el tamaño microscópico de las células que forman el anillo del árbol. Las dimensiones de los conductos que transportan el agua indican cómo influyeron las condiciones ambientales en la producción de las células y sus características anatómicas. El área total de las paredes de los vasos proporciona una buena estimación del volumen de carbono almacenado en la madera. Por último, el estudio de la xilogénesis significa la vigilancia semanal de un árbol en crecimiento, utilizando micromuestras de su núcleo para examinar la formación del anillo anual. De este modo también se relaciona la formación de las células con las condiciones ambientales.

Modelos climáticos más precisos

El estudio llegó a la conclusión de que cuantificar el crecimiento de las células que transportan el agua es un indicador superior del carbono eliminado a través de la madera, en comparación con el crecimiento de los anillos de los árboles. «Por tanto, la eliminación forestal del carbono puede indicarse mejor si se evalúan las características celulares de los anillos anuales —añade Fonti— en lugar de medir su anchura». Los investigadores también descubrieron que la reciente aparición de sequías a principios del verano puede afectar al tamaño de los conductos de transporte hídrico en los árboles. Por lo tanto, incluso en latitudes altas, el aumento de las temperaturas veraniegas puede afectar a la formación de los conductos. A medida que el cambio climático se agrave, podría dar lugar a un deterioro hidráulico, una disminución del crecimiento y una reducción de la eliminación del carbono. Nunca antes se habían combinado las tres técnicas de medición. Hacerlo permite medir con precisión cómo afectan las variaciones climáticas al volumen de carbono que retienen cada año los tallos de los árboles. Los resultados de INTREE añaden datos importantes a la modelización de la eliminación del carbono, lo que ofrece una mejor capacidad para predecir el cambio climático. De este modo, también se mejorará su mitigación a través de la gestión forestal.

Palabras clave

INTREE, eliminación de carbono, bosque, anillo de árbol, anatomía de la madera, cambio climático, xilogénesis

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