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Mind-wandering in everyday event comprehension: Memory, attention, and the brain

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¿Se está distrayendo? Encontrarle el truco a nuestro piloto automático interior

Comprender los vínculos entre la forma en que nuestra mente se distrae y la forma en que vivimos los eventos diarios podría ayudarnos a aprender a dirigir nuestra atención a lo que importa.

Investigación fundamental

A todos nos ha pasado: llegamos al final de la página y nos damos cuenta de que no hemos asimilado lo que hemos leído. Nuestra mente ha saltado a qué vamos a cenar o a qué vamos a hacer mañana. Aunque sabemos por experiencia que es más probable que dejemos a nuestra mente divagar durante tareas sencillas o repetitivas, la conexión entre las actividades diarias y nuestra tendencia a perder la concentración todavía está poco estudiada. El proyecto CPA-EST, llevado a cabo con financiación de las Acciones Marie Skłodowska-Curie, estudió cómo influyen las actividades diarias en los intervalos de atención y proporcionó datos que podrían ayudar a entrenar nuestras mentes para que se concentren cuando es importante y se relajen cuando no lo es.

Memoria selectiva

Las investigaciones previas sugieren que podemos tener entre 4 000 y 5 000 pensamientos al día, de los cuales muchos no están relacionados con las cosas que hacemos o percibimos cuando los pensamos. ¿Cuál es la relación entre esos episodios de distracción, la memoria y la estructura de los eventos diarios? «Por estructura del evento, nos referimos a cómo la gente divide de forma automática las actividades diarias en subeventos específicos: “primero hice X, luego hice Y”, etc.», explica David Stawarczyk, investigador asociado postdoctoral con base en la Universidad de Washington en St. Louis (Estados Unidos) y coordinador del proyecto CPA-EST. El equipo del proyecto probó la hipótesis de que la distracción se produce con menor frecuencia durante las transiciones entre eventos (los llamados «límites de eventos»), ya que requieren mayor atención. Realizaron dos experimentos en los que se mostró a los participantes vídeos de actividades diarias como hacer la colada. La información sobre la distracción se obtuvo poniendo a prueba la memorización de los participantes del contenido de los vídeos mientras los veían y después de ello, y recopilando datos como el movimiento ocular y la actividad cerebral. En un tercer experimento, los participantes utilizaron una aplicación para teléfonos inteligentes que les pedía en momentos aleatorios que grabaran información sobre qué estaban pensando y las actividades que estaban realizando cuando recibieron la notificación. Aunque la pandemia ha ralentizado de forma significativa la recopilación de datos y su análisis, los resultados preliminares parecen confirmar la suposición inicial de los investigadores. «En la actualidad, nuestro descubrimiento principal es que, efectivamente, se informa con menor frecuencia de distracciones justo después de un límite del evento», afirma Stawarczyk.

Ensoñaciones productivas

Explorar estos resultados para mejorar el bienestar no consiste solo en mejorar la concentración. «Distraerse puede ser beneficioso: por ejemplo, si uno está sentado en una sala de espera antes de una reunión, imaginar lo que podría suceder durante la reunión puede ayudarle a prepararse», señala Stawarczyk. La educación podría ayudarnos a maximizar estos beneficios. «Enseñar a la gente a utilizar la distracción de una forma productiva durante las actividades que no requieren demasiada concentración podría permitirles exprimir sus efectos positivos». Por supuesto, la distracción puede ser problemática en situaciones que requieren mucha concentración. Aunque evitar la distracción en esas situaciones es más difícil ya que se produce de forma involuntaria, el proyecto ha permitido al equipo señalar posibles causas de fondo. «Se ha demostrado que el estrés, la ira y las emociones negativas en general, así como factores como la falta de sueño, predicen una mayor ocurrencia de distracciones. Abordar esos factores podría permitir que la gente se concentrara con más facilidad», destaca Stawarczyk. El investigador espera seguir estudiando la relación entre la falta de sueño, la distracción y el recuerdo de los eventos diarios en su próximo proyecto de investigación.

Palabras clave

CPA-EST, distracción, eventos diarios, estructura, límite del evento, memoria, concentración, actividad cerebral

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