Skip to main content

ADvancing user acceptance of general purpose hybridized Vehicles by Improved Cost and Efficiency

Article Category

Article available in the folowing languages:

Los vehículos eléctricos híbridos no tienen por qué ser una opción cara

La aceptación por parte de los consumidores de los vehículos eléctricos híbridos es cada vez mayor, pero su precio elevado sigue dificultando su adopción. Como respuesta, un grupo de científicos ha trabajado en diseños nuevos para bajar su precio y ayudar a reducir las emisiones de carbono en todo el mundo.

Transporte y movilidad

A cada vez más personas les gusta la idea de un vehículo eléctrico híbrido que pueda recargarse para trayectos cortos por la ciudad, pero que también pueda cambiar a gasóleo o gasolina para realizar viajes más largos. Sin embargo, estos vehículos de propulsión dual son más caros que los coches normales a gasóleo o gasolina. La Comisión Europea ha exigido una reducción de los costes para que los vehículos híbridos se acerquen al precio de los mejores vehículos diésel a fin de alcanzar los objetivos de emisiones en diez años. En el proyecto ADVICE, financiado con fondos europeos, la atención se centró en los vehículos híbridos de gama alta, entre los que se encuentran los vehículos utilitarios deportivos (SUV, por sus siglas en inglés) y los coches de lujo, para hacerlos más ligeros y baratos, reducir sus emisiones y mejorar sus prestaciones. «Los vehículos de gama alta suelen ser más pesados y presentan problemas importantes para alcanzar los objetivos de emisiones de la Unión Europea», explica el coordinador del proyecto, Bernhard Brandstätter, responsable de Eficiencia Energética y Soluciones Centradas en las Personas de Virtual Vehicle Research, una empresa de Graz (Austria). Una forma obvia de disminuir la masa del vehículo y el consumo de combustible es reducir el tamaño del motor de combustión. Otra es desarrollar controles avanzados para equilibrar la carga entre los sistemas de propulsión por combustión y los eléctricos, a fin de minimizar el consumo de combustible. Otro objetivo del proyecto fue mejorar las prestaciones para que la conducción de los vehículos híbridos sea divertida. Brandstätter afirma: «Esto es importante para el cliente del segmento de gama alta. En términos técnicos, la “diversión al volante” o la “facilidad de conducción” vienen determinadas por la aceleración y la velocidad. Queremos que los conductores que hayan conducido un vehículo eléctrico, no quieran volver a los motores de combustión normales».

Vehículos de demostración

El equipo del proyecto construyó tres vehículos de demostración que utilizan diferentes combinaciones híbridas y combustibles, del gasóleo a la gasolina: un modelo conocido como «microhíbrido» o «mild hybrid», con un eje eléctrico más pequeño de 48 V en la parte trasera que apoya al motor de combustión pero no lo sustituye; un vehículo híbrido con batería de alto rendimiento, y un híbrido enchufable. El objetivo es que los vehículos híbridos y microhíbridos sean como máximo un 5 % más caros que el mejor vehículo diésel del mercado, afirma Brandstätter. Los híbridos enchufables, que pueden recargarse desde una fuente externa y suelen ser vehículos más complejos, no deberían ser más de un 15 % más caros que el mejor diésel de su clase, añade. «Condujimos los vehículos de demostración en la pista de pruebas y utilizamos un método de prueba validado mixto basado en pruebas asistidas por simulación de componentes y sistemas en bancos de pruebas. Con ello, demostramos que podían alcanzar los objetivos respecto al abaratamiento, respetar el límite de emisiones nocivas y reducir el consumo de combustible», afirma Brandstätter.

Modelos de simulación

Los resultados pueden aplicarse de forma más amplia al diseño de vehículos. «Creamos un entorno de simulación validado para todos estos vehículos de demostración, lo cual nos dio la oportunidad de ampliar nuestros hallazgos a otros vehículos cambiando los parámetros e integrando diferentes componentes del banco de pruebas», explica Brandstätter. «Las simulaciones proporcionaron una imagen clara de cómo se comportarían estos vehículos completamente acabados, y lo hicieron como se esperaba». Los más de diez millones de euros de financiación europea fueron cruciales para reunir al consorcio de veinte socios, incluidas tres universidades que aportaron más investigación básica, señala Brandstätter. «Para hacer frente a los grandes retos relativos al precio, las emisiones nocivas y el consumo de combustible, hay que ir en todas las direcciones posibles, y no se puede confiar solo en un número reducido de socios».

Palabras clave

ADVICE, transporte, vehículos eléctricos híbridos, «mild hybrid», microhíbrido, híbrido enchufable, consumo de combustible, gasóleo, gasolina, SUV, simulación

Descubra otros artículos del mismo campo de aplicación