Skip to main content

Article Category

Article available in the folowing languages:

Material minúsculo, gran problema: evaluar el impacto de los contaminantes nanocompuestos

Ya pueden encontrarse nanomateriales artificiales en ropa, envases o maquillaje. Investigadores del proyecto SAFEnano evalúan ahora los efectos de sus complejas estructuras en el entorno.

Cambio climático y medio ambiente

Cada vez hay más nanomateriales artificiales cuya función es mejorar productos cotidianos, como la ropa y los envases de alimentos. Algunos de estos materiales se presentan como estructuras complejas conocidas como nanocompuestos. A pesar de que estos nanocompuestos pueden llegar a las aguas residuales, se sabe poco sobre su efecto sobre el medio ambiente, según advierte el investigador Patryk Oleszczuk, jefe del Departamento de Radioquímica y Química Ambiental en la Universidad Maria Curie-Skłodowska. El proyecto SAFEnano se propuso remediar esa laguna científica y mostrar cómo cambian las propiedades de los nanocompuestos durante los procesos de depuración del agua, lo que determina la forma en que se comportan e interactúan con otros contaminantes. «Contaminantes que antes estaban débilmente ligados pueden ligarse con más o menos fuerza como resultado de la modificación, lo que significa que los nanomateriales artificiales podrían actuar como un caballo de Troya para estos contaminantes», explica Oleszczuk, cuyo trabajo fue apoyado por las Acciones Marie Skłodowska-Curie.

Nuevos materiales, nuevos riesgos

El científico trabajó con un equipo interdisciplinar en la investigación de las propiedades fisicoquímicas y ecotoxicológicas de los nanomateriales artificiales, así como en su interacción con otros contaminantes. Las investigaciones realizadas hasta la fecha se han enfocado sobre todo hacia la resolución de problemas concretos o han considerado los nanomateriales artificiales como elementos puros de tamaño nanométrico e investigado sus efectos cuando se liberan en el agua durante el lavado de la ropa, o en los alimentos. Sin embargo, cada vez más, los nanomateriales artificiales se presentan como estructuras más complejas. Además, hay una afluencia de ellos en las aguas residuales, lo que significa que la investigación de riesgos debe ir más allá de los nanomateriales artificiales puros, enfatiza Oleszczuk. «Nuestra investigación demostró que no se puede evaluar el riesgo ambiental basándose únicamente en nanomateriales artificiales puros —explica—. Es necesario además tener en cuenta procesos que puedan cambiar las propiedades de los nanomateriales artificiales, y por tanto influir en su comportamiento y toxicidad». La nanotecnología ambiental es un campo en auge, pero los esfuerzos y la financiación a menudo se dirigen a aquellos que se centran en el desarrollo de nuevos materiales para aplicaciones como la producción y el almacenamiento de energía o la agricultura.

Un problema creciente

Oleszczuk considera que la sociedad corre el peligro de olvidar la importancia de evaluar las consecuencias de esos materiales una vez llegan al medio ambiente. «Faltan investigadores, y sobre todo investigaciones, que aborden este tema», señala. El trabajo de SAFEnano es apenas un primer paso hacia la evaluación del riesgo ambiental que surge de la forma en que se modifican los nanomateriales artificiales durante la interacción ambiental con otros contaminantes. «La cantidad de nanocompuestos creados es enorme y cada año se crean nuevos —añade Oleszczuk—. Nos espera mucho trabajo para mantener el uso seguro de los nanomateriales artificiales».

Palabras clave

SAFEnano, ingeniería, nanomateriales, nanomateriales artificiales, nanocompuestos, contaminantes, agua

Descubra otros artículos del mismo campo de aplicación