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Proyecto del mes: una carrera para salvar a las comunidades de polinizadores silvestres del mundo

La difícil situación de las abejas melíferas ha cautivado la imaginación del público, pero la realidad es que muchas comunidades de polinizadores silvestres están en declive. Abejas silvestres, mariposas, escarabajos, moscas y otros insectos desempeñan un papel importante en los ecosistemas, pero están bajo presión por la pérdida de hábitat, los plaguicidas y el cambio climático.

Cambio climático y medio ambiente

La perspectiva global resulta compleja y se sabe poco acerca de cómo interactúan esos factores de estrés, o sobre cómo abordar la disminución de la biodiversidad. El proyecto Safeguard (Safeguarding European wild pollinators) es un programa de cuatro años cuyo objetivo es colmar las brechas, mediante la recopilación de los datos disponibles acerca de las comunidades de polinizadores silvestres mientras se llevan a cabo nuevos experimentos sobre el terreno para comprender la interrelación compleja de los factores individuales que impulsan el declive de las comunidades de polinizadores. «Como científicos, pretendemos entender cuáles son las causas y las consecuencias del declive de las comunidades de polinizadores y, a continuación, utilizar dichas pruebas para aplicar y probar intervenciones a fin de proteger y restablecer la diversidad de las comunidades de polinizadores», afirma Ingolf Steffan-Dewenter, coordinador del proyecto. El catedrático de Ecología Animal en la Universidad de Wurzburgo (Alemania) es un apicultor apasionado, una afición que propició una pasión precoz por las comunidades de polinizadores. Tal y como explica, en las últimas dos décadas, el interés en este ámbito ha aumentado drásticamente: «Cuando realicé mi primera investigación sobre las comunidades de polinizadores, el tema no era predominante. Eso ha cambiado por completo, ya que el público en general, los responsables políticos y las empresas buscan maneras de ayudar a nuestras comunidades de polinizadores». El proyecto valorado en 7,9 millones de euros reúne a 22 socios de 14 países de toda Europa, así como a 3 instituciones en China, lo cual pone de manifiesto el interés mundial por abordar la cuestión. «Nos encontramos en una etapa crítica de la alteración humana del ecosistema y necesitamos con urgencia revertir esta tendencia», añade Steffan-Dewenter. Además de desarrollar una base de conocimientos exhaustiva sobre las comunidades de polinizadores, Safeguard llevará a cabo ensayos de campo para cuantificar la repercusión de las diferentes intervenciones. «La gran ventaja de un proyecto europeo como este es que podemos desarrollar diseños comunes y aplicarlos en diferentes ecosistemas y regiones climáticas, por lo que tenemos soluciones específicas para los desafíos globales», afirma. Los datos que se obtengan se utilizarán para predecir las respuestas de las comunidades de polinizadores en combinaciones no analizadas de presiones e intervenciones. En 2025, cuando finalice el proyecto, Safeguard ofrecerá una serie de indicadores y herramientas vanguardistas para contribuir a las políticas medioambientales a nivel nacional, europeo y mundial. «Nos esforzaremos por aumentar la concienciación general sobre cuestiones de biodiversidad acuciantes y los grandes desafíos que afrontamos en nuestra situación actual», concluye Steffan-Dewenter. Si quiere que su proyecto aparezca en la sección «Proyecto del mes» en un próximo número, envíenos un correo electrónico a editorial@cordis.europa.eu explicándonos por qué deberíamos elegirlo.

Palabras clave

Safeguard, comunidades de polinizadores, abeja, escarabajo, mariposas, clima, declive, biodiversidad, repercusión, intervención