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GoJelly - A gelatinous solution to plastic pollution

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Cómo podrían ayudarnos las medusas a limpiar los océanos

Un proyecto financiado con fondos europeos se propone abordar la contaminación por microplásticos y la sobrepoblación de medusas con una solución ingeniosa.

Cambio climático y medio ambiente

Cada año, al menos catorce millones de toneladas de plástico acaban en el mar y se descomponen en micro- y nanoplásticos, amenazando así a la vida marina y contribuyendo al cambio climático. La explosión de las poblaciones de medusas es una consecuencia de los efectos combinados del cambio climático y la sobrepesca. «Tuvimos la idea audaz de abordar estos dos problemas al mismo tiempo al emplear uno de ellos para resolver el otro», comenta Jamileh Javidpour, profesora adjunta en la Universidad del Sur de Dinamarca. Esta idea es GoJelly, un proyecto financiado con fondos europeos que propone recoger la mucosidad producida por las medusas para crear filtros que eliminen las partículas de plástico de las aguas residuales antes de que lleguen al océano. En condiciones de estrés, las medusas secretan una mucosidad que forma capas que se renuevan sobre su superficie externa. «Esta mucosidad contiene una estructura proteica que actúa como una red, que atrapa y filtra micro- y nanoplásticos», explica Javidpour. Su equipo seleccionó dos especies, la medusa nómada y la medusa común, como las más prometedoras para desarrollar los biofiltros debido a la cantidad y calidad de la mucosidad que producen. Ambas suelen dar lugar a grandes explosiones demográficas en la región mediterránea.

Actuar de forma selectiva contra las partículas más pequeñas

Para construir los filtros, las medusas se recolectan con una red y, a continuación, se transfieren a un embudo donde secretan la mucosidad. La mucosidad recogida se liofiliza y se introduce en un dispositivo de filtración con forma de cilindro, donde la capa de mucosidad seca se mantiene en su lugar mediante una capa de arena. Las partículas de plástico llegan a las aguas residuales de varias maneras como, por ejemplo, a través de la escorrentía del suelo, que contiene plástico descompuesto, los productos cosméticos o los residuos de neumáticos de automóviles. Si bien las plantas de tratamiento de aguas residuales ya están bien equipadas para eliminar las partículas más grandes, las técnicas de filtrado actuales no logran eliminar los nanoplásticos y las partículas de microplásticos más pequeñas. «Los ensayos de laboratorio demostraron que la mucosidad de las medusas es el candidato perfecto para satisfacer esta carencia, ya que tienen una eficacia de casi el 100 % para unirse a las partículas más pequeñas», observa Javidpour. La implementación de los filtros a gran escala también requerirá una tecnología a gran escala para recolectar las medusas. Este constituyó uno de los principales retos del proyecto, ya que los efectivos poblacionales pueden variar de forma considerable. «Creamos una matriz poblacional y ejecutamos un modelo de deriva genética para comprender cómo evolucionan las poblaciones y cómo se ven afectadas por factores ambientales como las corrientes —agrega Javidpour—. Hemos desarrollado una primera herramienta holística que predice las explosiones demográficas de medusas y esperamos adaptarla a diferentes contextos locales como próximo paso».

Un gusto adquirido

Dado que los filtros solo utilizan la mucosidad secretada, el equipo del proyecto GoJelly también desarrolló conceptos concretos y comercializables para convertir el resto de la biomasa de medusas en productos útiles. «Las medusas se pueden procesar para elaborar alimentos para humanos, piensos para la acuicultura, fertilizantes, o para la extracción de colágeno para productos cosméticos», comenta Javidpour. A fin de ayudar a los consumidores europeos a familiarizarse con la idea de que las medusas podrían constituir un alimento marino prometedor, el equipo del proyecto trabajó con chefs para elaborar un libro de cocina con medusas. También se patentó un proceso innovador para deshidratar de forma sostenible las medusas comestibles. El equipo ya ha registrado GoJelly como una empresa emergente y, ahora, busca inversores para comercializar sus soluciones innovadoras. Dar este paso podría suponer una gran contribución al objetivo de la Unión Europea de abordar la contaminación plástica y los deshechos marinos, al tiempo que posibilita nuevas alternativas culinarias para todo el mundo.

Palabras clave

GoJelly, medusas, microplásticos, nanoplásticos, biofiltros, tratamiento de aguas residuales, medusa comestible

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