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Deciphering intrarenal communication to unvail mechanisms of chronic kidney diseases

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Un avance molecular da esperanza a los pacientes con insuficiencia renal

La identificación de los mecanismos involucrados en la evolución de la insuficiencia renal podría abrir la puerta a diagnósticos más rápidos y, potencialmente, a nuevos tratamientos.

Salud

Los riñones desempeñan un papel fundamental en el mantenimiento de una buena salud, pues eliminan el exceso de agua y los desechos de la sangre para evitar la acumulación de sustancias tóxicas. Cuando la función renal se ve afectada, se pueden generar consecuencias graves para la salud. Aunque la cicatrización del tejido renal es un sello distintivo de la insuficiencia renal crónica, los mecanismos detrás de este proceso aún no están claros. «En términos generales, la insuficiencia renal es un estado en el que se reduce la función de los riñones», explica Janka Babickova, coordinadora del proyecto DIE_CKD de la Universidad de Bergen en Noruega. «Dos de las causas principales de la insuficiencia renal crónica son la diabetes y la hipertensión». Debido a la falta de diagnósticos precoces y tratamientos efectivos, la enfermedad evoluciona y, en sus etapas finales, requiere diálisis o trasplante renal. «Si bien la diálisis reduce significativamente la calidad de vida del paciente, las listas de espera para trasplante son largas y la disponibilidad de órganos es limitada», señala Babickova. «Además, ambas opciones de tratamiento son caras y representan una carga económica importante para los sistemas sanitarios».

Abordar la detección de la insuficiencia renal

El proyecto financiado con fondos europeos DIE_CKD, emprendido con el respaldo de las Acciones Marie Skłodowska-Curie, abordó algunas de las deficiencias actuales en la detección de la insuficiencia renal. Cada riñón tiene alrededor de un millón de diminutas «unidades» de filtrado que conforman un glomérulo y un túbulo. Las pruebas estándar que se utilizan para diagnosticar la insuficiencia renal se centran en la capacidad de filtrado del riñón, al medir la acumulación de desechos de nitrógeno en la sangre y proteínas en la orina. «Desafortunadamente, estas pruebas estándar son poco fiables para diagnosticar la insuficiencia renal en etapa temprana», agrega Babickova. Para el diagnóstico de una insuficiencia renal específica, suele requerirse una biopsia renal. Una biopsia renal es un procedimiento invasivo y, aunque es relativamente seguro, puede conllevar complicaciones.

Identificación de nuevos biomarcadores de la insuficiencia renal

«Para abordar esta cuestión, nos centramos en comprender mejor los factores responsables de la evolución de la enfermedad. Queríamos estudiar una gama de lesiones tubulares, su efecto en las lesiones glomerulares y analizar los mecanismos detrás de estas», explica Babickova. Se esperaba que estos hallazgos pudieran servir como objetivos terapéuticos y herramientas de diagnóstico. «El proyecto constó de tres etapas diferentes», comenta Babickova. «Durante la primera etapa, trabajamos en un modelo murino especial de insuficiencia renal. Esto nos permitió estudiar la evolución de la enfermedad mediante el análisis de las interacciones entre dos compartimentos diferentes del riñón». En la segunda etapa, Babickova y sus colegas trabajaron en el establecimiento de métodos nuevos para analizar la lesión renal en muestras humanas. En la tercera y última etapa, el equipo del proyecto, en colaboración con un laboratorio de Eslovaquia, analizó el potencial del ADN extracelular como un biomarcador de lesión alternativo para las insuficiencias renales.

Palabras clave

DIE_CKD, riñón, enfermedad, diálisis, biomarcadores, atención sanitaria, diabetes

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