Skip to main content
Ir a la página de inicio de la Comisión Europea (se abrirá en una nueva ventana)
español es
CORDIS - Resultados de investigaciones de la UE
CORDIS
Preventing Recalcitrant Organic Mobile Industrial chemicalS for Circular Economy in the Soil-sediment-water system

Article Category

Article available in the following languages:

La ciencia se enfrenta a los contaminantes orgánicos persistentes y móviles, convenientemente denominadas «sustancias químicas eternas»

La economía circular europea está amenazada, pero el equipo de PROMISCES encontró nuevas formas de detectar, evaluar, eliminar y regular mejor las «sustancias químicas eternas» y los contaminantes industriales.

El plan de acción europeo de economía circular es una de las bases del Pacto Verde Europeo(se abrirá en una nueva ventana), pero las sustancias persistentes, móviles y potencialmente tóxicas [PM(T), por sus siglas en inglés] —en particular las sustancias perfluoroalquílicas y polifluoroalquílicas (PFAS, por sus siglas en inglés)— son obstáculos difíciles de superar para alcanzar este objetivo. Las PFAS, conocidas como «sustancias químicas eternas», se encuentran en productos industriales y de consumo como pinturas, envases de alimentos, espumas contra incendios y sartenes antiadherentes. Estas sustancias resisten la degradación y se propagan fácilmente en el suelo, el agua y los sedimentos. El equipo del proyecto PROMISCES(se abrirá en una nueva ventana), financiado con fondos europeos, se centró en determinar cómo estos contaminantes impiden el despliegue de la economía circular y en crear estrategias para abordar estos problemas. En el informe para personas no expertas(se abrirá en una nueva ventana) se ofrece un resumen accesible de los resultados del proyecto. «Una vez que las PFAS se introducen en el medio ambiente, pueden permanecer durante decenios o incluso siglos, acumulándose con el tiempo —explica Julie Lions, hidrogeóloga del BRGM(se abrirá en una nueva ventana) y coordinadora del proyecto PROMISCES—. Algunas de ellas resultan muy móviles en los sistemas acuáticos, lo cual significa que pueden dispersarse lejos de su fuente, contaminando grandes cuencas hidrográficas».

Avances en la detección de PFAS

El equipo de PROMISCES desarrolló capacidades analíticas para mejorar las mediciones de estos contaminantes en diversos tipos de muestras medioambientales. Los investigadores aplicaron catorce métodos de detección cuantitativa que incluían sesenta y dos PFAS y otras ochenta y cuatro PMPT industriales. Los avances incluyen nuevos métodos para medir el flúor orgánico total en el suelo y los lodos, lo que ayuda a estimar la contaminación por PFAS. El equipo utilizó tecnologías punteras para identificar contaminantes desconocidos, así como dispositivos (muestreadores pasivos) que recogen contaminantes del agua a lo largo del tiempo. Los resultados muestran que la detección de la sensibilidad varía depende del tipo de muestra. Aunque una prueba denominada «ensayo TOP» ayudó a caracterizar las PFAS ocultas y sus precursoras, no existe un único método fiable capaz de medir todas las PFAS. «El análisis de las PFAS se enfrenta a grandes retos. El proyecto PROMISCES ha contribuido a la necesidad de desarrollar métodos cada vez más eficaces para responder a las crecientes exigencias de la vigilancia medioambiental», afirma Lions. El equipo del proyecto contribuyó al establecimiento de normas europeas sobre PFAS, a la elaboración de recomendaciones para la aplicación de directivas de la Unión Europea(se abrirá en una nueva ventana) y a la colaboración con grupos de expertos vinculados a la Directiva sobre agua potable(se abrirá en una nueva ventana).

Conocer los riesgos sanitarios

Más allá del análisis químico tradicional, el proyecto utilizó pruebas sin animales para evaluar quince efectos sobre la salud de las PFAS y las PMPT industriales. «Los impactos más destacados observados fueron los efectos de unión a receptores en el sistema de la hormona tiroidea —destaca Lion—. Ello fue algo inesperado, ya que la investigación existente sobre PFAS se ha centrado principalmente en la toxicidad hepática, los problemas reproductivos o la inmunotoxicidad». El equipo de PROMISCES desarrolló modelos informáticos para predecir la toxicidad y el comportamiento medioambiental de setenta y una PFAS. La comunidad investigadora en general puede acceder a estas herramientas a través de una aplicación web.

Tecnologías para lograr un futuro más limpio

El proyecto desarrolló múltiples tecnologías para eliminar PFAS y PMPT industriales, probadas en condiciones reales en siete estudios de casos(se abrirá en una nueva ventana) europeos. Las innovaciones abordan la contaminación en diversos entornos, desde el agua potable en Alemania hasta los sedimentos contaminados en Italia. Un avance prometedor es la tecnología de cavitación ultrasónica, que utiliza ondas sonoras de alta frecuencia para generar burbujas microscópicas que colapsan y rompen los enlaces carbono-flúor de las moléculas de PFAS. «Hemos demostrado una eficacia de hasta el 95 % en la destrucción de PFAS en aguas contaminadas. Esta tecnología tiene la ventaja de no necesitar aditivos químicos», subraya Lions. El calentamiento a alta temperatura (pirólisis) a 600 ºC eliminó eficazmente las PFAS de suelos y sedimentos. Otros métodos prometedores son el lavado «in situ» del suelo con fluidos no newtonianos, que puede eliminar las PFAS del suelo con una eficacia de hasta el 80 %, y el tratamiento con plasma, que consigue eliminar entre el 40 % y más del 90 % de las PFAS de cadena larga. En el caso de los PFAS de cadena corta, se consiguió una eliminación estable de las aguas subterráneas ricas en materia orgánica mediante un método combinado de filtración con carbón activado e intercambio iónico. Además, el equipo de PROMISCES formuló recomendaciones políticas críticas, en las que se hacía hincapié en la necesidad de armonizar la normativa, mejorar el seguimiento y realizar una evaluación de riesgos con base científica. Otro resultado es el marco de apoyo a la toma de decisiones(se abrirá en una nueva ventana), que ayuda a las partes interesadas a gestionar las PMPT en contextos de economía circular mediante la disponibilidad de datos de sustancias mejoradas y la interoperabilidad. Los trabajos han continuado desde que concluyó el proyecto PROMISCES en abril de 2025, y tres socios del proyecto (COLAS, BRGM e IPGP) han solicitado una patente para la recuperación de PFAS. «Este proceso puede utilizarse para descontaminar suelos, aguas subterráneas e instalaciones industriales, y ya se ha implantado en varias obras de limpieza de sistemas de seguridad contra incendios», afirma Lions.

Descubra otros artículos del mismo campo de aplicación

Mi folleto 0 0