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Hydrogen As the Reducing Agent in the REcovery of metals and minerals from metallurgical waste

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El hidrógeno abre un futuro sostenible para el sector metalúrgico

El hidrógeno podría desempeñar un papel clave para permitir el reciclaje eficiente de metales industriales y reducir la dependencia europea de las importaciones de materias primas.

Las tecnologías de energías renovables, como los paneles fotovoltaicos y las turbinas eólicas, requieren una gran cantidad de metal, cuya producción puede requerir mucha energía. Reducir la huella de CO2 de la industria metalúrgica europea es, por lo tanto, fundamental para garantizar que los logros medioambientales obtenidos con las energías renovables sean plenamente sostenibles. Europa también depende en gran medida de las importaciones de metales, y los acontecimientos mundiales de los últimos años han puesto de relieve la sobreexposición de Europa a las materias primas importadas. Lograr métodos más eficientes para extraer y reciclar metales útiles podría ayudar a solucionar este problema.

Nuevas técnicas para recuperar residuos metálicos

El proyecto HARARE(se abrirá en una nueva ventana), financiado con fondos europeos, colaboró con las industrias europeas del aluminio y el cobre en la aplicación de nuevas técnicas basadas en el hidrógeno para recuperar residuos y producir metal. «Normalmente, para este proceso se utiliza carbono», explica el coordinador del proyecto HARARE, Casper Van der Eijk, de SINTEF(se abrirá en una nueva ventana) (Noruega). El carbono elimina el oxígeno de los óxidos metálicos para producir metal puro y CO2. Una de las ventajas de utilizar hidrógeno como reductor para convertir óxidos metálicos en metales puros es que produce vapor de agua en lugar de CO2. La idea era que el uso de hidrógeno podría ayudar a minimizar la cantidad de residuos producidos y devolver metales a la sociedad de forma que se redujeran las emisiones de CO2. «Conseguir una economía circular y depender menos de las importaciones de otros países también se ha convertido en una preocupación política», añade Van der Eijk.

Productores de aluminio, cobre y gas

El proyecto HARARE no solo pretendía impulsar el desarrollo tecnológico, sino también evaluar los posibles beneficios medioambientales y económicos del uso del hidrógeno. Para ello, el equipo contó con un productor de aluminio y otro de cobre. «Necesitábamos saber si nuestros nuevos procesos de hidrógeno lograrían reducciones significativas de CO2», señala Van der Eijk. «Además, desde un punto de vista empresarial, las empresas necesitan ganar dinero». Un importante productor de gas industrial participó en el suministro de hidrógeno, ayudando al equipo a evaluar la viabilidad económica desde el punto de vista del proveedor de gas. «Hay una especie de debate sobre el huevo y la gallina», explica Van der Eijk. «Los productores de metal y los proveedores de gas están esperando a que la otra parte invierta y cree demanda antes de invertir ellos». Uno de los objetivos del proyecto era aunar estas dos mitades para evaluar los posibles beneficios económicos del reciclaje de metales a gran escala a base de hidrógeno. Los socios investigadores del proyecto también participaron en el desarrollo de nuevas tecnologías de separación y en la identificación de productos que podrían fabricarse a partir de materiales de desecho. Entre ellos, materiales de construcción fabricados con el llamado barro rojo, un subproducto de la bauxita.

Medidas para fomentar el reciclaje

Al procesar con éxito varias toneladas de material reciclaje, el proyecto demostró que el hidrógeno puede utilizarse eficazmente como reductor. Por el momento, el método es quizá el más interesante económicamente para el reciclaje del cobre, dado el mayor coste de este material. Sin embargo, el precio del hidrógeno sigue siendo un problema a la hora de justificar la inversión. «Se necesita hidrógeno más barato para que este proceso sea viable», señala Van der Eijk. «Ahora es difícil producir metales a partir de material de desecho a un precio inferior al del mercado». Por lo tanto, una de las conclusiones del proyecto es la necesidad de adoptar medidas políticas para fomentar un mayor reciclaje. Un impuesto sobre los vertederos, por ejemplo, haría mucho más interesante el reciclaje eficiente de metales. «Si queremos ser más autosuficientes, tenemos que mantener más materiales de desecho en la economía y en la sociedad», afirma Van der Eijk.

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