Democratizar la modelización para aumentar la confianza de una comunidad más amplia
La erosión edáfica es una de las formas de degradación del suelo más extendidas en Europa, y sin embargo sigue siendo una «crisis silenciosa» porque sus efectos son lentos, continuos y a menudo se ocultan hasta que es demasiado tarde. A diferencia del agua, rara vez pensamos en el suelo como un recurso que se «consume» cuando producimos alimentos, pero como ocurre con todos los recursos naturales, la calidad del suelo no es infinita: hay que alimentarlo y protegerlo. Pero ¿dónde están las zonas más degradadas y cómo podemos estimar lo que nos depara el futuro ante el cambio climático y las exigencias en la producción alimentaria? Para resolver este problema se necesitan herramientas de modelización que no solo sean precisas, sino también accesibles a usuarios de cualquier nivel técnico. Para los usuarios no técnicos, los modelos suelen parecer una «caja negra», lo que crea una brecha entre los modelizadores y los responsables de la toma de decisiones que dificulta la comunicación eficaz, la colaboración y la confianza en los resultados del modelo. Aquí es donde entra en juego el proyecto iMPACt-erosion(se abrirá en una nueva ventana), financiado por las Acciones Marie Skłodowska-Curie(se abrirá en una nueva ventana). «Para colmar esta laguna, proponemos un método para democratizar la modelización hidrológica y de la erosión del suelo que hace hincapié en el aprendizaje a través de la interacción, o aprender haciendo», explica el investigador principal del proyecto, Andrés Peñuela(se abrirá en una nueva ventana), con sede en la Universidad de Córdoba(se abrirá en una nueva ventana) en España. Así pues, el equipo del proyecto se propuso identificar los procesos que pueden controlar la erosión del suelo, junto con las zonas vulnerables y los periodos de vulnerabilidad, para definir estrategias de mitigación específicas y eficaces hasta 2100.
De la exposición radicular a los radionucleidos de precipitación: la evaluación comparativa medioambiental da solidez a los modelos
Los investigadores se basaron en diversos indicadores para afianzar su modelización. Se fijaron en la exposición de las raíces a lo largo del tiempo y en las partículas microscópicas que se dispersaron durante las pruebas de la bomba atómica en la década de 1960, que utilizaron como puntos de referencia para comprobar la precisión de sus modelos. La exposición de las raíces es un claro síntoma de la degradación de la tierra; también sirve como un archivo histórico vital. Midiendo estos montículos de árboles (esencialmente la diferencia de altura entre el nivel del suelo cuando se plantó el árbol por primera vez y el suelo actual), el equipo puede reconstruir cuánto suelo ha desaparecido a lo largo de varias décadas. Esto se complementó con el estudio de los radionucleidos de precipitación (FRN, por sus siglas en inglés) dispersados por todo el mundo durante las pruebas de la bomba atómica a principios de la década de 1960, que ahora actúan como un trazador científico permanente en la tierra. Midiendo y comparando la concentración de estas partículas, los investigadores de iMPACt-erosion pueden estimar los índices de erosión a largo plazo desde mediados del siglo XX. «Estos datos históricos no se limitan a registrar la degradación del pasado, sino que revelan el verdadero coste de la intensificación de la agricultura en las últimas décadas. Además, estos datos nos sirven como un "contraste con la realidad" para evaluar y afinar nuestros modelos matemáticos», explica Peñuela. «Sabemos que representan con precisión los procesos medioambientales únicos de un lugar concreto. En última instancia, este rigor es lo que transforma estos modelos de simples herramientas retrospectivas en guías fiables y dignas de confianza para predecir las futuras tendencias medioambientales».
Democratizar la modelización mediante unas explicaciones accesibles
El equipo del proyecto hace suya la idea de compartir sus herramientas y resultados con un público lo más amplio posible. El equipo ha puesto a disposición de los usuarios una caja de herramientas(se abrirá en una nueva ventana) para instruirles y guiarles en los pasos esenciales de la modelización. Peñuela considera que la integración de la visualización interactiva transforma el proceso de modelización en un viaje educativo y exploratorio. «Lo mejor es que esto es replicable. Este método de desarrollo de modelos ofrece la posibilidad de aplicarse en diversos ámbitos, desmitificando el concepto de modelización en cualquier área a la que se aplique. Cuando las personas pueden ver cómo funcionan los modelos y jugar con ellos, pueden entender mejor sus resultados y confiar en ellos; esto significa dar más poder a quienes, de otro modo, podrían mostrarse escépticos ante lo que nos muestran los modelos». El equipo también entregará iMPACT-explore(se abrirá en una nueva ventana), un conjunto de notas que explican e implementan las tareas necesarias para simular y explorar un sistema de erosión del suelo bajo diferentes condiciones y escenarios, para evaluar la eficiencia de las estrategias de mitigación e identificar los factores más influyentes.