Las herramientas de planificación estratégica garantizan la continuidad asistencial
Las crisis, como las pandemias, las olas de calor y los ciberataques, someten a los proveedores de servicios sanitarios y asistenciales a una presión cada vez mayor, con herramientas digitales limitadas capaces de adaptar rápidamente la prestación de servicios de forma inteligente. El proyecto DYNAMO(se abrirá en una nueva ventana) pretendía solucionar este problema desarrollando herramientas para anticipar mejor los puntos de presión y movilizar los servicios más rápidamente cuando los servicios sanitarios se ven sometidos a tensiones. Para ello, el equipo de DYNAMO se centró en cómo se prestan y organizan los servicios sanitarios a nivel de planificación estratégica. «Se trataba de cómo pueden reorganizarse los servicios, el personal, las capacidades y los recursos entre unidades, organizaciones y sectores, para mantener la continuidad en condiciones de crisis», explica el coordinador del proyecto, Lutz Kubitschke, de empirica(se abrirá en una nueva ventana), una empresa privada de investigación y consultoría de Alemania. «Así pues, no se trata simplemente de “más tecnología”, sino de una herramienta de planificación estratégica para ayudar a las organizaciones a modelar vías alternativas de prestación de servicios, evaluar con antelación las posibles repercusiones y coordinar los recursos de forma más eficaz».
Ejercicios estructurados de simulación de crisis
DYNAMO utilizó la contratación precomercial para lograr sus objetivos. En lugar de comprar un producto listo para usar, el consorcio creó un proceso de desarrollo competitivo para estimular la innovación allí donde aún no existía una solución lista para usar. Para ello, el proyecto reunió a un grupo multinacional de compradores, integrado por organizaciones asociadas de entornos sanitarios y asistenciales europeos de Italia, Polonia, Portugal y España. Entre ellos había hospitales, autoridades sanitarias regionales y proveedores de cuidados de larga duración, con el apoyo de organizaciones de investigación. «Esta mezcla era importante porque la planificación de la respuesta a una crisis requiere que confluyan perspectivas técnicas, organizativas y asistenciales», afirma Kubitschke. El proyecto pretendía ofrecer una solución aplicable en distintos contextos nacionales y organizativos. El trabajo en sí era muy colaborativo y muy competitivo. Tras la licitación, se seleccionaron siete proveedores competidores para desarrollar herramientas de planificación estratégica. Finalmente se seleccionaron dos proveedores para desarrollar y probar sistemas piloto. «Los compradores definieron escenarios reales de alta presión, desde olas de calor hasta escasez de personal», señala Kubitschke. «Se utilizaron para dar forma a los requisitos y orientar a los proveedores. Las versiones piloto se probaron mediante ejercicios estructurados de simulación de crisis y no en emergencias reales, lo que resultó práctico y éticamente adecuado».
Sofisticada planificación de servicios resistentes
A través de estas simulaciones realistas, el equipo de DYNAMO demostró las ventajas de la planificación estratégica de crisis basada en datos. Los datos disponibles se utilizaron para comprobar la viabilidad y las consecuencias probables de las opciones alternativas antes de ponerlas en práctica, y para planificar después los recursos, como la dotación de personal. La idea es que dotar a los planificadores y responsables de la toma de decisiones de las herramientas necesarias para responder de forma más coherente en situaciones de crisis puede capacitar a los profesionales sanitarios y asistenciales y, en última instancia, redundar en una mejor atención. «DYNAMO demostró que la contratación precomercial puede utilizarse de forma estructurada y productiva para abordar un reto compartido por el sistema sanitario europeo», afirma Kubitschke. «El proyecto también ayudó a los responsables de compras a perfeccionar su reflexión sobre lo que realmente requiere una planificación de servicios resiliente: no solo programas informáticos, sino también una mejor coordinación intersectorial, claridad de funciones y formación». Entre las principales lecciones extraídas de la experiencia cabe citar la importancia de contar con interfaces intuitivas y orientaciones claras para el usuario, la necesidad de mantener una supervisión humana adecuada y la importancia de los circuitos de retroalimentación para poder seguir y revisar las acciones planificadas.
Respuestas mejor organizadas cuando las crisis se agravan
Los próximos pasos incluyen un mayor perfeccionamiento de la planificación estratégica de la vía de crisis, avanzando hacia una posible asimilación. «Tenemos que demostrar a los proveedores de servicios sanitarios y asistenciales, a las autoridades públicas y a los organismos de contratación pública que este tipo de herramientas también pueden servir de apoyo a una planificación más amplia de la continuidad de la actividad empresarial y, potencialmente, a aspectos de la planificación rutinaria de los servicios», señala Kubitschke. Aunque DYNAMO no es una herramienta de decisión clínica, tiene mucho que ofrecer a los pacientes. «DYNAMO ayuda a las organizaciones a mantener la continuidad asistencial, reducir las interrupciones evitables y proteger el acceso, la seguridad y la calidad cuando los sistemas están sometidos a tensión», añade Kubitschke. «El verdadero valor de una solución como esta radica en que reduce las interrupciones en la continuidad del servicio, ofrece vías de atención más resilientes para los grupos vulnerables y permite dar respuestas mejor organizadas cuando las crisis se agravan».