Regenerar las ciudades europeas con soluciones basadas en la naturaleza
Las zonas urbanas de toda Europa se enfrentan al aumento de las temperaturas, la contaminación del aire, las inundaciones provocadas por la escorrentía de aguas pluviales, la disminución de la biodiversidad y la degradación de los suelos. Para muchas ciudades densamente pobladas y con una alta densidad de construcción, reducir estas presiones ya no es suficiente. El proyecto Upsurge(se abrirá en una nueva ventana), financiado con fondos europeos, se propuso demostrar cómo las ciudades pueden restaurar activamente las funciones naturales mediante soluciones basadas en la naturaleza (SBN). Estas intervenciones utilizan o imitan procesos naturales para abordar desafíos ambientales y sociales. «Esta transformación urbana más amplia requiere no solo SBN técnicas, sino también datos, mantenimiento a largo plazo, adquisiciones adecuadas, participación de las partes interesadas, financiación y gobernanza», explica Ksenija Napast, asistente del coordinador del proyecto. «Upsurge aborda estas cuestiones mediante demostraciones prácticas, seguimiento, herramientas digitales, laboratorios para la cooperación entre las partes interesadas y una base de conocimientos y un marco de referencia validados para las SBN».
SBN en la práctica
Upsurge trabajó en cinco ciudades piloto: Budapest (Hungría), Breda (Países Bajos), Katowice (Polonia), Maribor (Eslovenia) y Belfast (Reino Unido). Cada SBN implementada se adaptó a las condiciones locales a través de Place Labs, espacios de colaboración donde residentes, usuarios finales, expertos y socios de la ciudad trabajaron juntos para probar y validar las intervenciones de SBN. En Maribor, se establecieron corredores verdes, pequeños jardines e infraestructuras verde-azules —elementos que incorporan tanto vegetación como agua— a lo largo del río y en barrios fragmentados, restaurando la conectividad ecológica y proporcionando espacios verdes accesibles. En Belfast, un terreno degradado y propenso a las inundaciones se transformó en un laboratorio viviente con elementos de humedales y praderas, espacios de cultivo comunitarios y trabajos de restauración del suelo. Los residentes de Budapest crearon conjuntamente jardines de lluvia distribuidos en patios cerrados y zonas pavimentadas, plantando y manteniendo infraestructuras verdes que mejoran la infiltración del agua, reducen el calor y fomentan el sentido de pertenencia a la comunidad. Un barrio de Breda construido en los años sesenta del siglo pasado y dominado por el hormigón fue rediseñado con zonas de aparcamiento verdes, zonas de infiltración y huertos comunitarios que reducen el estrés térmico y mejoran la gestión del agua. En Katowice, cuatro paradas de transporte público y un espacio de la plaza del mercado se transformaron en pequeños oasis verdes, con aceras sin asfaltar, marquesinas con tejados verdes, plantas de bajo mantenimiento y sensores que miden la temperatura y la calidad del aire. Los proyectos piloto demostraron que las SBN pueden abordar varios desafíos al mismo tiempo, incluyendo la resiliencia climática, la biodiversidad, la gestión de aguas pluviales y la calidad de vida. «Asimismo, demostraron que una implementación exitosa depende no solo de la intervención física, sino también de la participación local, la cocreación y el mantenimiento a largo plazo», señala Napast.
Un marco construido para perdurar
Los socios del proyecto consolidaron el conocimiento, las herramientas y la experiencia de campo en el Faro regenerativo urbano europeo(se abrirá en una nueva ventana), un marco estructurado para las ciudades. Organizado en torno a cuatro pilares (centro de recursos, mercado, servicios de consultoría y desarrollo de capacidades), ofrece apoyo práctico y basado en evidencia para la selección, el diseño, la implementación y la ampliación de las SBN. En el corazón del faro se encuentra el Centro de Intercambio de Información sobre Desarrollo Regenerativo Urbano, un repositorio de conocimientos que vincula necesidades específicas con resultados de proyectos relevantes, ayudando a las ciudades a evaluar si una SBN propuesta es viable desde el punto de vista técnico, ambiental, social, financiero y espacial. Otras herramientas incluyen el Índice Regenerativo, un instrumento de autoevaluación para ayudarles a identificar prioridades de actuación, y la aplicación CitiAir(se abrirá en una nueva ventana), que proporciona a los ciudadanos y a las autoridades locales información en tiempo real sobre la calidad del aire y un mapa de SBN locales. Integrado en la plataforma UrbanByNature(se abrirá en una nueva ventana) de ICLEI - Gobiernos Locales por la Sostenibilidad, el faro mantiene los resultados de Upsurge accesibles para ciudades, expertos, inversores y otras partes interesadas mucho después de la finalización del proyecto. El trabajo y los resultados de Upsurge proporcionan una base sólida y duradera para la regeneración urbana basada en la evidencia en toda Europa.