Mejorar la extensión de la piel
Se ha desarrollado un procedimiento termomecánico a escala industrial con un mejor control de la temperatura y una intensidad más flexible para el tratamiento de las pieles. Este procedimiento se puede aplicar a cualquier proceso de secado de pieles que sea capaz de aumentar la superficie estable de la piel. Esto es, la calidad no se determina por el peso que tiene la piel cuando la compran los curtidores, sino por la superficie del producto final. Este procedimiento presenta importantes ventajas, como la capacidad de ahorrar tiempo en el proceso de extensión, de ahorrar energía y reducir el número de trabajadores que, a largo plazo, también supondrá un ahorro de costes. A pesar de las ventajas respecto a los costes, esta clase de aplicación resulta más apropiada para las grandes curtidurías, dado el coste de la fábrica. No obstante, cualquier curtiduría industrial que en la actualidad use un método de extensión de pieles sería un buen usuario potencial. Los candidatos más probables son los que trabajan las pieles en el campo automotriz y del mobiliario, dada la gran superficie y su ubicación en Europa, Norteamérica, Suramérica, Sudáfrica y Extremo Oriente.