Promover los biocombustibles para generar electricidad
El biocombustible es una fuente renovable de energía que se deriva de la biomasa utilizada como único combustible en las plantas dedicadas o como combustible secundario en la combustión de carbón. A diferencia de otros combustibles que proceden de fuentes naturales, como el petróleo, su combustión no produce un aumento del contenido de dióxido de carbono en la atmósfera. No obstante, su uso tiene el inconveniente de acelerar la desactivación de catalizadores especializados en el sistema de limpieza de gases de combustión de las plantas eléctricas. La Reducción Catalítica Selectiva (SCR) de los óxidos de nitrógeno (NOx) es un método generalmente aceptado, altamente efectivo y tecnológicamente demostrado para la eliminación de un porcentaje alto de NOx de los gases de combustión. La desactivación de los catalizadores SCR-DeNOx no sólo causa mayores emisiones de NOx y de restos, sino que supone unos costes de seguimiento extremadamente altos. Para resolver este problema, el proyecto CATDEACT investigó los principales procesos en los catalizadores SCR-DeNOx durante la (co-)combustión de los combustibles de bioresiduos y la biomasa. Parte del proyecto consistió en realizar pruebas de desactivación con compuestos alcalinos gaseosos en el gas de escape para comprender mejor el comportamiento de la desactivación de los diferentes compuestos alcalinos. Los metales alcalinos ya se consideran uno de los venenos más fuertes para los catalizadores SCR porque aumentan la velocidad de desactivación. Las pruebas realizadas demostraron que el potasio, que generalmente se halla en las plantas eléctricas que funcionan con calderas de paja en forma de cloruros y sulfatos, es muy dañino y puede provocar una desactivación aún mayor. Los estudios también demostraron que las altas concentraciones de potasio, fósforo, sodio y calcio pueden contribuir a desactivar más rápidamente el catalizador durante la co-combustión. Así mismo, los metales alcalinotérreos que reaccionan en el catalizador podrían cubrir la superficie del mismo, desencadenando la difusión de los reactivos en la superficie interior del catalizador. Se espera que el conocimiento de los mecanismos de desactivación de los diferentes elementos facilite el desarrollo de unas contramedidas apropiadas. Estas medidas pueden ser de naturaleza primaria, como la modificación de la composición del catalizador o los aditivos de combustible, o medidas secundarias, como la regeneración del catalizador.