Skip to main content

Article Category

Noticia

Article available in the folowing languages:

La innovación en la industria europea de los alimentos y las bebidas

El Sistema Europeo de Supervisión de la Innovación (EIMS) ha publicado un informe titulado "Innovation in the European food products and beverages industry" (La innovación en la industria europea de productos alimenticios y de bebidas). El informe, preparado para la Comisión E...

El Sistema Europeo de Supervisión de la Innovación (EIMS) ha publicado un informe titulado "Innovation in the European food products and beverages industry" (La innovación en la industria europea de productos alimenticios y de bebidas). El informe, preparado para la Comisión Europea por la Universidad de Aalborg (Dinamarca), examina el papel que actualmente desempeña la innovación en la industria europea de los alimentos y las bebidas. La industria alimentaria y de las bebidas suele considerarse como un sector de "baja tecnología". En este informe se señala que, a pesar de la reputación como tal de este sector, el estudio del EIMS recoge el sorprendente hecho de que en los 20 últimos años aproximadamente tanto los productos como los procesos de la industria han experimentado una innovación radical. Además, el estudio observa una firme relación entre la innovación y la rentabilidad. Las firmas más innovadoras muestran constantemente los más elevados grados de rentabilidad y la menor susceptibilidad a los riesgos a través de fases críticas del ciclo comercial. En lo que se refiere a la competitividad tecnológica en el mercado mundial de la industria europea de los alimentos y las bebidas, el estudio llega a dos conclusiones amplias. Si bien Europa occidental ha tenido un éxito razonable en la obtención de patentes en los ámbitos de los alimentos y de los sectores afines, a tenor de análisis más amplios de las tendencias de innovación en la industria cabe la posibilidad de que las amplias desventajas observadas en Europa occidental en estas esferas se conviertan en obstáculos, más aun si nuevos paradigmas tales como biotecnología, electrónica e instrumentación llegan a predominar en la tecnología de los alimentos. La otra conclusión es que, aunque el proceso de alimentos tiene ciertamente ventajas intrínsecas para difundir la industrialización a través de las fronteras, en los últimos años de estas ventajas se han aprovechado más los países de tamaño mediano de Europa occidental que los países más pequeños y en mayor desventaja. El estudio indica que las diferencias son incluso mayores en lo que se refiere a la aplicación de nuevas tecnologías. El estudio concluye en que es preciso inclinarse hacia el lado de la demanda a la hora de elaborar políticas a todos los niveles. El énfasis debe pasar de la creación de conocimientos a la difusión de conocimientos, pero además desde arriba hacia abajo en lo que concierne a la creación en sí de conocimientos.

Artículos conexos