Factores de expansión de la biomasa aérea
Los firmantes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático y el consiguiente Protocolo de Kyoto han prometido reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero. Es imprescindible comprender la capacidad de los bosques europeos para absorber los gases de efecto invernadero, como el dióxido de carbono, de la atmósfera. Por tanto, el Protocolo de Kyoto propuso crear inventarios de carbono. Los factores de expansión de la biomasa (BEF) constituyen uno de los métodos en que los científicos calculan la cantidad de carbono (en toneladas métricas) por metro cúbico de bosque. Los participantes en el proyecto CARBO_INVENT calcularon los factores de expansión de la biomasa aérea (ABEF) de distintas especies en bosques de Cataluña. Los ABEF se refieren a la proporción de biomasa aérea por volumen del tallo, por lo que no tienen en cuenta la masa radical. Los datos dasométricos y dendrométricos de los bosques españoles se obtuvieron del inventario ecológico y forestal de Cataluña (IEFC). Lo que se descubrió fue un alto grado de variabilidad en los ABEF entre las especies; los ABEF mínimos (Pinus radiata) y máximos (Quercus ilex) se diferenciaban por un factor de tres. Los científicos atribuyeron esto sobre todo a las diferencias de la densidad de la madera y, en menor medida, a las diferencias en la biomasa de las ramas. Todo ello a pesar de que el contenido de carbono era relativamente constante en todas las especies. Otro punto de interés fue que los árboles de crecimiento rápido generalmente presentaban ABEF más bajos. Estos hallazgos reflejan la importancia de hacer diferenciaciones precisas entre las especies a la hora de crear un inventario de carbono con ABEF.