Quemar biocombustible en las centrales eléctricas tradicionales
La generación de electricidad es una de las principales responsables de las emisiones de contaminantes gaseosos y de materia particulada. Por eso ha sido objeto de muchos estudios. Una de las propuestas que ha llamado la atención es la combustión de biocombustible junto con carbón en las centrales eléctricas. Como el biocombustible es una fuente renovable de energía natural y más limpia, se espera que las emisiones de contaminantes disminuyan. El Programa de Energía, Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible financió el proyecto TOMERED, que reunió a quince organizaciones, incluido ENEL, el productor de energía más grande de Italia. Durante el proyecto TOMERED, ENEL investigó la forma en que las emisones de metales tóxicos, como el mercurio, se verían afectadas por la entrada de los biocombustibles. Su labor consistió en determinar cómo se ven afectadas en la combustión las emisiones de mercurio por los distintos controles de óxidos de nitrógeno (NOx), como los sistemas Over Firing Air (OFA). ENEL analizó las mediciones de concentración de mercurio en diferentes fases del proceso de combustión, lo cual ayudó a entender mejor los complejos procesos físicos y químicos implicados. La principal conclusión fue que las emisiones de metales tóxicos dependen de la cantidad de carbono no quemado (UBC) en las cenizas volantes. Cuanto mayor es la cantidad de UBC, más posibilidades hay de eliminar el mercurio a través de la química de oxidación. También fueron importantes otros factores tales como el tiempo de residencia y la cantidad de enfriamiento del gas de escape. ENEL recopiló la información, su análisis y sus conclusiones en un informe resumen que se puede solicitar al consorcio de TOMERED. Supone un paso importante hacia la consecución de unas centrales eléctricas más limpias.