Los microrrobots se preparan para ocuparse del nanomundo
Imagínese, dentro de unos pocos años, un microrrobot capaz de penetrar en una célula cancerosa, explorarla con una sonda a nanoescala, hacer una fotografía empleando una cámara del CMOS («semiconductor complementario del óxido de metal») más moderno y moverla por el interior de la célula para curarla. El proyecto MICRON nos acerca a esa posibilidad a base de desarrollar robots en miniatura capaces de manipular objetos de tamaño micrométrico y de trabajar en el mundo intermedio a lo «macro» y lo «micro» (es decir, objetos mesoscópicos) con precisión nanométrica. Estos robots se usarán principalmente para manipular células y tejidos en el campo de la nanobiología. Deben estar dotados de brazos y piernas para hacer ensamblajes, manipular objetos o cooperar con un microscopio. Los accionadores son dispositivos que transforman en movimiento las señales eléctricas recibidas y que suelen funcionar mediante el efecto piezoeléctrico. Esto último se refiere a la capacidad de algunos cristales de generar un voltaje al ser sometidos a tensiones mecánicas. Para manejar los accionadores montados en los robots, el consorcio MICRON ha desarrollado una tecnología de interfaz inteligente basada en tecnología de CMOS de modo mixto de 0,7 micrones. La tecnología de base fue proporcionada por la empresa AMIS. El circuito integrado resultante consta de cinco amplificadores operacionales de alto voltaje dispuestos en una configuración inversora en bucle con el fin de reducir el consumo total de energía. El robot requiere que haya más de cinco accionadores, así que en la placa electrónica se deben colocar como mínimo dos circuitos de dirección y amplificación de la potencia. Los socios de la investigación han alcanzado un nivel de conocimientos muy alto en lo que se refiere a la cooperación entre robots y microscopios. No obstante, buscan más socios con los que colaborar y proseguir la investigación sobre los circuitos integrados de potencia para microscopios de fuerza atómica.