Toma de muestras en mar abierto
El proyecto ANAXIMANDER agrupó a siete universidades y centros de investigación para investigar grandes cantidades de metano almacenadas en sedimentos oceánicos en forma de hidratos de gas. La producción de metano se ve facilitada por microorganismos barofílicos que florecen en entornos de alta presión a varios miles de metros por debajo de la superficie del mar. La toma de muestras a estas profundidades supone todo un reto, especialmente por lo que respecta al posterior transporte de muestras al laboratorio para su análisis. Hay que mantener la alta presión, porque de lo contrario las propiedades físicas y químicas de las muestras se alterarían y no servirían de nada. Ingenieros de la Universidad Técnica de Creta abordaron esta cuestión mediante el diseño y la fabricación de un buque especial para el transporte de muestras. El volumen de la muestra es 200 cc. A través de una pequeña bomba CLAP se realizó una rápida presurización de hasta 20 MPa y se mantuvo mediante un casquete de gas. El procedimiento es simple y seguro y puede ser realizado por una sola persona. La unidad fue probada con éxito durante uno de los cruceros de investigación de ANAXIMANDER en el Mediterráneo oriental. Fue necesario seguir innovando para transferir de modo seguro las muestras del sondeo del barco al laboratorio del coordinador del proyecto, el Instituto de Geología y Exploración Mineral (IGME) de Grecia. Se equipó un vehículo con una unidad de refrigeración especial para mantener una temperatura constante. También se usó para transportar el tomador de muestras.