Asistencia familiar para ciudadanos europeos de la tercera edad
El proyecto EUROFAMCARE, financiado con fondos comunitarios, ha proporcionado una revisión europea de la situación de los cuidadores familiares de los ciudadanos de la tercera edad. En ella se ha analizado cómo está relacionada esta situación con la existencia, la familiaridad, la disponibilidad, el uso y la aceptabilidad de los servicios de apoyo. Se ha efectuado una amplia integración paneuropea de conocimientos técnicos a través de informes de trasfondo nacionales («NABARE») de veintitrés países europeos, los cuales formaban parte de un informe de trasfondo paneuropeo que refleja la situación de los cuidadores familiares y de los servicios de apoyo. Estudios nacionales evaluaron 6.000 casos de asistencia familiar en distintas regiones, proporcionando así una evaluación socioeconómica. En concreto, el informe de trasfondo paneuropeo (PEUBARE) ha vuelto a examinar de forma transnacional las conclusiones y las sugerencias específicas de cada país. Con ello, ofrece a los cuidadores familiares, los responsables políticos y los proveedores de servicios la información más reciente a los cuidadores de familias y a las personas mayores dependientes. Esto supone un problema importante de accesibilidad en la UE, ya que está relacionado con la calidad y la sostenibilidad de los sistemas de asistencia sanitaria, la inclusión social y el empleo. La asistencia sanitaria a largo plazo en la UE está dividida entre los sectores de asistencia familiar e informal, estatal o pública, mercado de cuidados a cargo de voluntarios y organizaciones no gubernamentales (ONG), o privadas. Los informes tienen estos cuatro sectores en cuenta. La distribución de la prestación de asistencia sanitaria varía de un país a otro. Depende de una combinación de factores, entre los que figuran la tradición, las responsabilidades legales, las políticas sanitarias y sociales, la riqueza y los presupuestos nacionales y las tendencias demográficas con relación a los niveles de fertilidad y la esperanza de vida. Los países cuyos sistemas de seguridad social no cuentan con una buena financiación y tienen una asociación continua entre la pobreza y la vejez se ven limitados a una prestación de servicios pobre. Dicha prestación depende de si los necesitados pueden pagar o carecen de fuentes alternativas de cuidados. Sin embargo, incluso los países que ofrecen los servicios como un derecho del ciudadano deberían implantar un sistema de racionamiento. Se observó que en los veintitrés países de EUROFAMCARE una gran mayoría de cuidados son ofrecidos de manera informal por familiares. Puesto que es muy probable que esto continúe así en el futuro, el informe también ofrece consejos para mejorar los métodos de cuidados a largo plazo para los ciudadanos de la tercera edad, así como para los propios cuidadores.