Skip to main content

Article Category

Story

Article available in the folowing languages:

Reportaje - Promoción de la computación en nube entre las PYME europeas

Las pequeñas y medianas empresas (PYME) de Europa ya disponen de una arquitectura de referencia para desplegar su propia computación en nube de nueva generación gracias a la labor de un equipo internacional de investigadores financiado por la Unión Europea. De esta manera se plantea para las empresas pequeñas la oportunidad de empezar a pensar a lo grande.

Economía digital

La computación en nube consiste en el acceso a tecnología de la información (programas, datos e incluso potencia de procesamiento) a través de una red. Su modelo de negocio es similar al de una empresa de suministro de agua o electricidad, puesto que los abonados pueden obtener tanta cantidad del producto como quieran, pero sólo pagan el coste correspondiente al recurso que han consumido. En el caso que nos ocupa, el recurso sería la computación distribuida. El mercado de la computación en nube alcanzará un valor de 13 000 millones de euros en 2014, siendo de 3 000 millones de euros en 2010, según un informe publicado el pasado mes de enero por la empresa In-Stat. Gartner, otra empresa de estudios de mercado, prevé que la computación en nube será tan influyente como el comercio electrónico. La computación en nube también reviste una importancia estratégica para Europa y su ambiciosa Agenda Digital. De hecho su responsable, la también Vicepresidenta de la Comisión Europea Neelie Kroes, tiene intención de presentar una estrategia de computación en nube para Europa antes del término de 2012. Hasta ahora Europa ha participado poco en el desarrollo de las infraestructuras de computación en nube, pero la situación está cambiando radicalmente gracias a la labor realizada por el proyecto Reservoir («Virtualización de recursos y servicios sin barreras»), financiado por el Séptimo Programa Marco de la UE. Éste ha creado software y herramientas avanzadas de código libre que permiten a PYME desarrollar sus propias plataformas en nube. «Las plataformas de computación en nube se encuentran limitadas por la maquinaria en la que se sustentan. Ésta, a su vez, suele estar limitada por el tamaño del centro de procesamiento de datos en el que se aloja cada plataforma», explicó Eliot Salant, coordinador del proyecto Reservoir e investigador del Haifa Lab de IBM (Israel). «Esta es una de las premisas de Reservoir, que ningún proveedor por sí solo, por grande que sea, es capaz de satisfacer la demanda de recursos, que crece exponencialmente.» Reservoir se puso en marcha para dar solución a esta limitación. El software desarrollado dentro del proyecto permite a los proveedores de servicios de computación en nube crear federaciones o compartir sus recursos. Así, si un proveedor empieza a quedarse sin recursos, puede alquilar los de otro proveedor. Las llamadas «nubes» son un fenómeno al alza y muy destacado en la informática. Su finalidad es que aquellas empresas que deseen ofrecer servicios a través de Internet no tengan que realizar de entrada una fuerte inversión en equipo (CAPEX). Así tampoco incurren en gastos de funcionamiento (OPEX). En lugar de esto, pagan según el uso a un proveedor de servicios de computación en nube por alojar su servicio. De este modo se controla mejor el gasto y se evitan desembolsos cuantiosos para adquisición y mantenimiento de equipos. Es lógico que empresas como Amazon y Google hayan adoptado este modelo de negocio consistente en alojar una infraestructura de computación en nube, puesto que para posibilitar sus propias actividades comerciales ya contaban con centros de procesamiento de datos (CPD) inmensos y caros, a raíz de lo cual habían acumulado una enorme experiencia en gestión de CPD. Por consiguiente, el arrendamiento de la capacidad no utilizada de sus «granjas de servidores» les permitía amortizar su inversión y sacar partido a su experiencia. Estos servicios de alojamiento de información han alcanzado tal éxito que pronto Amazon podría ingresar tanto por ellos como por el comercio en Internet. Mientras que un buen puñado de empresas con sede en Estados Unidos se han apresurado a ofrecer servicios de alojamiento de datos mediante computación en nube, las empresas europeas presentan una actividad menor. En parte se trata de una cuestión de escala del tejido empresarial. El grueso del sector tecnológico de Europa está formado por PYME, mientras que en Estados Unidos predominan las corporaciones gigantescas. Por tanto, en el Viejo Continente existen menos empresas de informática con recursos suficientes para ofrecer servicios en nube a la escala que sí es posible al otro lado del Atlántico. Ampliar la escala y pensar a lo grande Pero la tecnología desarrollada en el proyecto Reservoir ayuda a remediar esta deficiencia. Sus responsables se propusieron posibilitar el despliegue y la gestión a gran escala de servicios informáticos complejos tanto en el seno de nubes particulares como abarcando varias. Al proyecto están asociadas trece prestigiosas organizaciones comerciales y académicas de Europa e Israel, entre ellas algunas de las más importantes en los servicios de datos, como IBM, SAP (Alemania), Thales (Francia), Telefónica (España) y Oracle. El proyecto no sólo tenía la finalidad de proporcionar una plataforma que permitiese a los propietarios de CPD pequeños compartir sus recursos en una federación de plataformas de computación en nube, sino también de solucionar muchas de las desventajas de la tecnología de alojamiento en nube que existe en la actualidad. Por ejemplo,la mayor parte de ésta consiste en programas informáticos cerrados y de uso privado que son incompatibles con otras plataformas. Por eso el equipo de Reservoir se dedicó a definir estándares abiertos de computación en nube, para sortear las estrategias de dependencia impuestas por las empresas del sector. Su planteamiento de la informática en nube está basado en la calidad de servicio (CdS), la cual se fundamenta en Acuerdos de Nivel de Servicio (SLA) en los que se incluyen las herramientas necesarias de control en todos los niveles de administración. Sus responsables estudiaron técnicas que permitieran el despliegue rápido de una aplicación sin la intervención del proveedor del servicio, favoreciendo así que los servicios en la nube sean más flexibles y adaptables. También trabajaron en la gestión automática del ciclo vital de los servicios, lo cual también simplifica la gestión de la nube. Reservoir ha mostrado la manera de migrar recursos virtuales sin obstáculos en una nube, lo cual podría compararse con trasladar a un músico de una habitación a otra mientras interpreta una pieza sin que se salte ninguna nota. En concreto ha mostrado una migración en directo de máquinas virtuales desde un host físico hasta otro sorteando las barreras entre redes de manera fácil y sencilla. El entorno de Reservoir se ha completado con otras innovaciones al servicio de la seguridad, una cuestión cada vez más acuciante a medida que esta industria en expansión adquiere mayores proporciones y llega hasta más rincones. Hacia la comercialización Gran parte de la tecnología desarrollada también es de código libre. «Todos los artefactos producidos en el proyecto están reunidos en lo que llamamos el marco de Reservoir», indicó Salant. «Ahí se incluye código abierto, documentación y también código cerrado del que pueden obtenerse licencias. No todo lo que hay en Reservoir es de código libre y por tanto no se puede simplemente descargar e instalar.» Pese a ello, el equipo del proyecto ha tomado medidas para que exista el menor número posible de impedimentos para sacar partido a su trabajo. «Las porciones cerradas están descritas en documentación incluida en el marco de Reservoir que sí que es de dominio público», explicó Salant. «Por consiguiente, si una organización desea construir su propia pila de servidores compatible con Reservoir, puede hacerlo empleando las especificaciones facilitadas, o bien tomar las partes de código libre del marco de Reservoir y adquirir la licencia de las partes cerradas, o bien construir sus propias versiones de las mismas.» Por último, cabe destacar que Reservoir ha ejercido un impacto profundo en este campo, pues de él han surgido 64 publicaciones científicas y más de 100 ponencias, conferencias, talleres y demostraciones. Asimismo, el proyecto ha generado 120 artículos y notas en servicios de prensa que ponen de manifiesto el interés suscitado por esta investigación y por este campo. «Además del valor generado directamente a partir de la investigación realizada por el proyecto, opino que el impacto de Reservoir seguirá siendo patente. Algunos socios planean la comercialización de tecnologías derivadas, se ha formado a una nueva generación de investigadores europeos dedicados a la computación en nube y ya están en marcha proyectos científicos complementarios financiados por el 7PM», afirmó Salant. En efecto, de Reservoir ha surgido un buen número de tecnologías derivadas. Una de ellas es el llamado marco Lattice, desarrollado por el University College de Londres, que es una herramienta de supervisión de entornos informáticos muy dinámicos y a gran escala. En muchos aspectos, puede decirse que con la labor realizada en Reservoir la computación en nube se aproxima a su madurez. La perspectiva que planteaba ésta siempre ha sido que los usuarios no tendrían que preocuparse por el lugar del que se originasen los datos, las aplicaciones o la potencia de procesado. Reservoir ha ampliado el alcance de ese paradigma al permitir la obtención de recursos sin trabas desde una federación de nubes. Al proyecto Reservoir se concedieron 10,53 millones de euros (de un presupuesto total de 17,17 millones de euros) para investigación en virtud del subprograma «Arquitecturas, infraestructuras e ingeniería de servicios y software» del 7PM. Enlaces útiles: - proyecto Reservoir - registro de datos del proyecto Reservoir en CORDIS - Agenda Digital para Europa Artículos relacionados: - La investigación sobre computación en nube genera nuevas tecnologías - Un proyecto europeo facilitará la cooperación y las decisiones mediante entornos intensivos en datos - Arquitectos e ingenieros acercan la computación en Grid - Un buen panorama desde las nubes