Almacenamiento de CO2 en yacimientos geológicos
Las proyecciones del consumo de energía mundial indican una dependencia a largo plazo de los combustibles fósiles. Sin embargo, el aumento de las emisiones de CO2 puede ser catastrófico para la sostenibilidad del planeta a menos que se tomen medidas drásticas. El almacenamiento del carbono consiste en extraer el CO2 de los gases de combustión y almacenarlo en yacimientos subterráneos. En particular, la roca bajo el Mar del Norte tiene una capacidad teórica enorme para el almacenamiento de CO2. Consciente de ello, el proyecto CO2GEONET (Red de excelencia en almacenamiento geológico de CO2), financiado por la Unión Europea, ha trabajado basándose en desarrollos e investigaciones europeas anteriores en este campo, para explorar la viabilidad del almacenamiento subterráneo del CO2. Un consorcio formado por trece institutos de investigación de toda Europa, con un sólido historial en la investigación del almacenamiento geológico, ha combinado sus recursos para investigar diversos aspectos del almacenamiento del CO2. En un primer paso, los socios del proyecto estudiaron los niveles de CO2 en el aire y comenzaron a investigar los escapes de este gas así como la respuesta del ecosistema cuando su procedencia es geológica. Esto incluye entornos marinos, de agua dulce y terrestres junto a poblaciones humanas muy cercanas a zonas de filtración de CO2. También se probaron y calibraron las técnicas de control para obtener mediciones de los escapes de CO2 con la máxima fiabilidad. También se realizaron experimentos marítimos para evaluar los efectos de la exposición al CO2 sobre organismos de zonas bentónicas y sobre los sedimentos del fondo marino. En términos generales, el consorcio estudió una amplia gama de aspectos del almacenamiento geológico, desde el comportamiento y la integridad de los yacimientos hasta las rutas potenciales de escape hacia la superficie y su impacto medioambiental. Para facilitar las investigaciones de la red y como infraestructura para el futuro, se construyó una cámara bentónica para controlar el CO2 bajo el mar. Un gran logro del proyecto CO2GEONET fue la creación de un punto de acceso en red a una base de datos sísmicos (SNAP), para compartir y procesar información a través de internet. El consorcio CO2GEONET consiguió integrar e impulsar la investigación del almacenamiento geológico del CO2 en Europa. Proporcionó conocimientos valiosísimos sobre el almacenamiento del CO2 en yacimientos geológicos y se ganó la confianza del público en esta tecnología. La implementación de los descubrimientos del estudio sobre almacenamiento de CO2 tendrá consecuencias significativas para el mercado de la producción de energía con emisiones bajas de dióxido de carbono y para el medio ambiente.