Biobancos de enfermedades humanas
La salud pública guarda una estrecha relación con la práctica clínica efectiva y dirigida. Un buen funcionamiento de las ciencias biomédicas pasa por descifrar las causas que provocan las enfermedades complejas y convertir este conocimiento en estrategias terapéuticas. Las biociencias europeas están en posesión de una enorme cantidad de estudios basados en poblaciones de muy distintos países y con amplias variaciones (genotipos, entorno, etc.). Toda esta información en bruto precisa del «toque mágico» de un grupo de expertos multidisciplinarios con una capacidad potente de interpretación e integración estadística para lograr «transformarlos en oro». Este biobanco «dorado» integrará toda la información disponible y revisada sobre genotipos, biomarcadores, ensayos clínicos, condiciones del entorno, factores sociales y otros temas. La Unión Europea aprobó el proyecto financiado con fondos europeos Phoebe para iniciar, crear y mantener una red internacional de biobancos basados en poblaciones. Los enlaces necesarios para la interconexión de los biobancos existentes se construyeron mediante la sincronización inicial de las distintas legislaciones y directrices éticas de cada país. Esta red supuso una herramienta esencial para intercambiar ideas, información y datos y fomentó la colaboración de sus socios. Uno de los logros cruciales de Phoebe fue la detección de biobancos europeos candidatos y el establecimiento de los pasos necesarios para su coordinación. Las labores de coordinación supusieron un aspecto fundamental para la promoción de la comunicación, la creación y la difusión de ideas y, aún más importante, el ahorro de tiempo y dinero que supone «inventar la rueda» una y otra vez. Estos elementos son básicos para dar con un medio exhaustivo y eficaz de acometer investigaciones biomédicas que garanticen una posición vanguardista de Europa en el panorama biomédico internacional. La eficiente coordinación de los biobancos realizada por Phoebe generó conocimientos, experiencias y habilidades nuevas que fomentan colaboraciones efectivas. Además, el acceso de la comunidad científica a esta información refuerza la capacidad de la ciencia biomédica para combatir enfermedades humanas. Los miembros de Phoebe difundieron los recursos creados mediante reuniones, congresos, iniciativas, proyectos nuevos y una serie de oportunidades de formación. Phoebe mejoró y coordinó también una nueva generación de proyectos sobre biobancos. La iniciativa logró cumplir con todos los objetivos principales de armonización de biobancos en el EEI y fomentó la difusión de ideas y capacidades, la identificación de obstáculos y sus soluciones posibles y una amplia gama de oportunidades para la colaboración.