Navegación satelital para lograr aeronaves más seguras
Los satélites que orbitan la Tierra aportan información valiosa relacionada con los patrones meteorológicos, la actividad de las estrellas y la inteligencia militar. También se utilizan como repetidores de televisión, en las comunicaciones (comunicaciones satelitales como las telefónicas o las informáticas) y en los sistemas de posicionamiento global (GPS) empleados en la navegación. Los satélites también pueden servir para aumentar la autonomía de las aeronaves y de este modo ampliar la capacidad operativa (más aviones en el cielo) de forma fiable y segura. De hecho, el nuevo sistema europeo de Gestión del tráfico aéreo (ATM) se fundamenta en satélites. Científicos europeos crearon el proyecto Anastasia («Técnicas satelitales y tecnologías de amplificación avanzadas y nuevas para el transporte aéreo integradas en sistemas») para desarrollar la tecnología necesaria que permitiese utilizar sistemas de navegación y comunicación de a bordo satelitales con el fin de dar paso a una nueva generación de aeronaves. En él se lograron progresos en los ámbitos de las antenas y los receptores e incluso un prototipo sirvió para recibir señales del primer satélite Galileo. Además se redactó un plan estratégico con diversos hitos para los años 2010, 2015, 2020 y en adelante en el que se incluyó un programa de compatibilidad con los sistemas de ATM y aviación actuales y futuros. El consorcio del proyecto Anastasia realizó importantes progresos en la consecución de una nueva generación de aeronaves que se basen en la ATM satelital para aumentar la seguridad y la fiabilidad.