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Unveiling the history of the Galaxy with its fossil stars

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Detección de estrellas ancestrales

Las enanas blancas se cuentan entre los objetos más antiguos del Universo y un equipo de científicos financiado con fondos europeos ha detectado y caracterizado este tipo de estrellas poco conocidas con el fin de obtener más datos sobre el origen y la evolución de la Vía Láctea.

Energía

Las estrellas se agrupan en galaxias, como la Vía Láctea, y poseen su propio ciclo vital, es decir, nacen, evolucionan y mueren. Una enana blanca suele ser el estadio final de la evolución de las estrellas de menor tamaño, hasta ocho veces el del Sol. Además suelen ser los objetos conocidos de mayor edad del Universo. El estudio de estas «estrellas fósiles» podría aportar datos de suma importancia sobre la formación y la evolución de la Vía Láctea. No obstante, las enanas blancas se caracterizan por su poca luminosidad y esta circunstancia impide su detección en masa. Investigadores europeos se propusieron aprovechar los impresionantes progresos tecnológicos logrados recientemente en los ámbitos de la observación y la experimentación estelar para detectar y clasificar enanas blancas gracias al proyecto Galfos («Desvelar la historia de la Galaxia gracias a sus estrellas fósiles»), financiado con fondos europeos. Una galaxia en espiral se asemeja a un platillo volante estereotípico si se observa desde su horizontal. Las estrellas de las galaxias en espiral como la Vía Láctea suelen encontrarse en tres regiones: el bulbo, el disco y el halo. El bulbo es la zona central de concentración de estrellas. A su alrededor rota el disco plano, que contiene materia interestelar y más estrellas, mientras que hacia el exterior se encuentra un débil halo de estrellas. La ubicación de una estrella en la estructura galáctica mantiene cierta relación con su edad. El disco contiene estrellas pertenecientes a dos poblaciones distintas: en la parte más delgada predominan las estrellas jóvenes que rotan a gran velocidad, mientras que en la parte gruesa las predominantes son estrellas más viejas que rotan a velocidad menor. Gracias a la superposición de imágenes obtenidas mensualmente se pudo medir los movimientos relativos (movimiento propio) de todas las estrellas identificadas con una precisión extremadamente alta. Los criterios de movimiento propio permitieron diferenciar con claridad las enanas blancas presentes en el disco delgado de las ubicadas en el disco grueso y el halo. De este modo los investigadores desarrollaron una lista de candidatas a enanas blancas frías con un movimiento propio elevado y procedieron a su caracterización. De este modo el proyecto Galfos identificó gran cantidad de enanas blancas y las analizó para producir información clave sobre la historia de la Vía Láctea.

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