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Parameter Optimisation of a terrestrial biosphere model to Link processes to Inter annual variability of Carbon fluxes in European forest Ecosystems

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El forzamiento medioambiental como indicador de los niveles de dióxido de carbono

Un equipo de investigación europeo ha analizado un modelo de biosfera terrestre para desentrañar los mecanismos que subyacen a las variaciones en los niveles de dióxido de carbono de los ecosistemas forestales del continente.

Cambio climático y medio ambiente icon Cambio climático y medio ambiente

El comportamiento de un ecosistema se puede estudiar de muchas formas: un ecosistema saludable se caracteriza por presentar un flujo predecible de entrada y salida de sustancias, aunque en ocasiones a medida que se desarrolla se van acumulando algunas de ellas, como el dióxido de carbono. Para determinar la cantidad de dióxido de carbono que entra y sale de un sistema se realizan mediciones del intercambio neto del ecosistema (INE). Aunque se ha constatado que las oscilaciones en el INE de un año a otro, provocadas por las condiciones meteorológicas y climáticas, contribuyen a los niveles totales de dióxido de carbono (CO2), poco se sabe de los mecanismos que motivan dichas fluctuaciones. Para poder realizar predicciones más exactas de los niveles globales de CO2 del futuro es necesario conocer las distintas respuestas del componente biótico, esto es, vivo, del forzamiento ambiental. El equipo responsable del proyecto Police, financiado con fondos comunitarios, se propuso analizar las repercusiones de los periodos de clima extremo, como el vivido en 2003, en el balance de carbono de Europa y compararlos con los de un año «normal». En el verano de 2003 se alcanzaron en todo el continente las temperaturas más elevadas desde que existen registros. Los científicos integrantes de Police optimizaron los parámetros estratégicos de Orchidee, el nuevo modelo de superficie terrestre basado en procesos creado por el Laboratorio de Ciencias del Clima y del Medio Ambiente (LSCE/IPSL), y evaluaron sus limitaciones en lo que respecta a la simulación de mediciones de covarianza de remolinos, una técnica de medición atmosférica que permite calcular flujos turbulentos verticales circunscritos a las capas límite de la atmósfera y que suele emplearse, por ejemplo, para determinar la tasa de intercambio gaseoso del vapor de agua y el CO2. La información sobre los cambios meteorológicos y sus efectos permite perfeccionar los modelos predictivos, que a su vez son fundamentales para comprender mejor la naturaleza de estos fenómenos y realizar pronósticos más fiables sobre parámetros esenciales para el cambio climático al que se enfrenta nuestro planeta.

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