Recubrimientos que evitan la acumulación de hielo en las aeronaves
El hielo deslizado se forma cuando las gotículas líquidas superenfriadas se desplazan hacia la cola, a lo largo de las superficies estructurales de la aeronave, y posteriormente engelan. Suele darse en zonas no protegidas mediante sistemas térmicos antihielo. Un equipo de científicos financiado por la UE que participa en el proyecto «Support of icing tests (runback-ice behaviour of surfaces) and icing mechanisms» (ICE-TRACK) ha llevado a cabo una investigación teórica y experimental orientada a elaborar recubrimientos antihielo que reduzcan la adherencia. El equipo ha estudiado experimentalmente los mecanismos básicos del engelamiento para determinar las condiciones que provocan la formación de hielo deslizado. Mediante una campaña experimental se han comparado distintos recubrimientos desarrollados en el marco del programa «Cielo Limpio». Los parámetros indicadores medidos son el espesor del hielo formado y su fuerza de adherencia a la superficie recubierta. El equipo ha aportado características detalladas de los rendimientos obtenidos con los recubrimientos existentes y ha creado modelos numéricos de los procesos físicos asociados. Los resultados se han utilizado para definir los criterios de diseño de los recubrimientos antihielo adecuados. Como colofón, se ha presentado un conjunto de recomendaciones para diseñar materiales que exhiben fuerzas de adherencia reducidas con respecto al hielo deslizado. Se confía en que los resultados de ICE-TRACK proporcionen una protección más eficaz frente a la formación de hielo deslizado en las aeronaves. Al minimizar la acumulación de hielo se reducirán los accidentes, así como los costes operativos y las emisiones, lo cual ayudará a que la UE alcance sus metas para el 2020, según lo dispuesto por el Consejo Consultivo para la Investigación Aeronáutica en Europa (ACARE).