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iPerm: Guided wave monitoring tool

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Abrazaderas de inspección por onda guiada: no más fugas en los conductos de gas y petróleo en Europa

Aproximadamente el 40 % de los cuarenta principales gaseoductos y oleoductos transnacionales que atraviesan Europa llevan en funcionamiento más de cuarenta años. Una iniciativa de la Unión Europea ha empleado un método innovador para detectar defectos en infraestructuras antiguas.

Tecnologías industriales
Seguridad

La red de conductos en Europa es enorme y sigue en aumento, pero también crece el número de fallos; por lo tanto, ya no es factible seguir confiando en técnicas de inspección manuales e intermitentes a la hora de mantener la seguridad. «Es evidente que hace tiempo que necesitamos una solución de monitorización de la salud estructural que abarque un área más extensa», explica Martin Bourton, responsable de la dirección técnica en el proyecto iPerm, financiado con fondos europeos. El doctor Kai Yang, coordinador del proyecto, añade: «El método más eficaz y rentable para controlar los conductos es el uso de abrazaderas de inspección por ondas guiadas junto con la recopilación de datos con un solo clic, sobre todo en lugares de difícil acceso o que necesitan inspecciones frecuentes». Técnica ultrasónica de última generación para controlar la integridad estructural de los conductos El equipo de iPerm desarrolló una abrazadera de inspección por ondas guiadas para conductos que se monta de forma permanente en el exterior de los tubos. Es capaz de detectar la degradación causada por el paso del tiempo que acabará provocando fugas y puede funcionar en entornos agresivos, en áreas de difícil acceso o en lugares donde la seguridad es esencial. La solución combina las funciones de búsqueda a larga distancia de los ensayos con onda ultrasónica guiada (GWT, por sus siglas en inglés) con la función de sensores instalados permanentemente y a grandes distancias entre sí. Tras la instalación, técnicos con la formación adecuada pueden recabar datos periódicamente para determinar de manera continua el estado de los conductos. Las áreas problemáticas se pueden señalar y priorizar. Al recopilar datos de manera regular, es más fácil identificar tendencias en la degradación, lo que favorece la planificación del mantenimiento en las redes de tuberías. El sistema de monitorización se compone de una matriz de sensores sujetada al tubo y protegida por una carcasa y una unidad ultrasónica portátil que está preprogramada para recopilar datos de la inspección por ondas guiadas tras conectarse a la matriz de sensores. La instalación de los sensores tiene un coste muy bajo y no es invasiva, lo que reduce los costes de acceso en inspecciones posteriores. El técnico de las pruebas no precisa de un conocimiento especializado sobre GWT a fin de recopilar los datos de las inspecciones periódicas. Un proveedor de servicios especializado gestiona el sistema iPerm mediante un enlace remoto basado en la nube, y suministra el análisis de los datos y los informes sobre el estado de los conductos. La red de supervisión supone una mejora radical con respecto a los sistemas existentes Este método innovador aporta varias ventajas, que serían imposibles con la tecnología anterior. Algunas de estas son: una mayor cobertura de conductos, una cobertura del 100 % del grosor de las paredes de los conductos mediante las ondas ultrasónicas guiadas y unas condiciones de prueba repetibles gracias a los sensores instalados de forma permanente. También cuenta con una capacidad de detección de defectos igual o superior a la de los GWT transitorios en conductos y la pérdida en el área de la sección transversal es de solo el 5 %. Para facilitar el éxito del lanzamiento de iPerm y de los servicios asociados, se ha preparado un completo conjunto de materiales de soporte, que incluye informes técnicos validados, procedimientos de instalación y manuales de funcionamiento. Para mostrar la tecnología, los socios del proyecto instalaron el sistema en una de las principales plantas de procesamiento de petróleo crudo en Turquía —con una capacidad superior a 11 millones de toneladas por año— y en una de las mayores instalaciones de almacenamiento de gas y petróleo del Reino Unido. Gracias a los comentarios de los técnicos en las refinerías, se realizaron una serie de modificaciones de «hardware» y «software» y se mejoró el rendimiento del rango de inspección, la sensibilidad a los defectos y la facilidad del uso. «El sistema iPerm ayudará a las empresas petroleras y gasísticas de Europa a mantener la integridad de los conductos, reducir las fugas y aumentar el estándar de seguridad», concluye Bourton. «Un entorno más seguro en las operaciones de conductos a gran escala y una mayor fiabilidad estructural acabarán ayudando a los principales agentes europeos en el sector a mantener su nivel de competitividad».

Palabras clave

iPerm, conducto, inspección, gas y petróleo, onda guiada, defecto, GWT, supervisión de conductos, ensayos con onda guiada

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