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Alternative Grassroots Organizations as a Response to Austerity: perspectives from Southern Europe

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Investigación de las alternativas económicas que ofrece la sociedad civil

Desde la crisis económica de 2008-2009 y las consiguientes medidas de austeridad que acarreó, se han observado síntomas de un creciente descontento público organizado con el orden establecido. El proyecto AGORA examinó las condiciones bajo las que la participación política también desemboca en alternativas económicas reales.

Sociedad

Algunos estudiosos, como la profesora Donatella della Porta, politóloga italiana, argumentan que la confianza en la política institucional ha disminuido en los últimos años como consecuencia de la percepción de ineficacia e inestabilidad del sistema económico actual, exacerbada por la crisis económica de 2008-2009. Es más, se esgrime que la sociedad civil ha respondido a la injusticia percibida del sistema económico mundial expresando más fácilmente su desaprobación como, por ejemplo, con el movimiento «Occupy». En este contexto, se ha puesto en entredicho la capacidad de la democracia representativa para brindar soluciones a las necesidades de los ciudadanos, así como a los crecientes niveles de desigualdad. El proyecto AGORA, financiado con fondos europeos en el marco de las becas de investigación Marie Skłodowska-Curie, analizó las diferentes condiciones que permiten el desarrollo de los movimientos de la economía solidaria y los resultados pusieron de manifiesto las tres dimensiones principales de los movimientos de la economía solidaria —productiva, colectiva y asistencial— que explican su formación y éxito.

Perspectiva de los movimientos sociales

AGORA adoptó la teoría de los movimientos sociales, una rama de las ciencias sociales, para investigar la dimensión política de los movimientos de la economía solidaria y explicar su potencial transformador. Los movimientos de la economía solidaria defienden objetivos económicos y sociales (y, a menudo, medioambientales) explícitos, conllevan diferentes grados y formas de relaciones de cooperación, asociación y solidaridad entre trabajadores, productores y consumidores, y practican la democracia y la autogestión en el lugar de trabajo. «El estudio de estos movimientos es muy revelador, ya que identifican alternativas reales a las estructuras actuales y las adoptan para tratar de construir una sociedad más justa. Suponen una forma diferente de ver la realidad, en la que las relaciones sociales están basadas en la reciprocidad y la comunidad», comenta la doctora Michela Giovannini, investigadora beneficiaria de la beca de investigación Marie Skłodowska-Curie. La doctora Giovannini estudió movimientos de la economía solidaria activos en diferentes ámbitos de actividad como, por ejemplo, la educación, el suministro de alimentos, la vivienda y los servicios sanitarios en España (Cataluña) y Portugal. Además de llevar a cabo entrevistas semiestructuradas con algunos de los miembros, también realizó observaciones participativas en algunos eventos específicos, así como el análisis de documentos. «Un descubrimiento clave fue que la dimensión política de los movimientos de la economía solidaria se manifiesta como una búsqueda de lo que significa vivir juntos en una democracia, así como en el control de los espacios públicos para favorecer la experimentación con nuevas formas de economía y política, construidas de abajo-arriba», explica la doctora Giovannini. La aparición de los movimientos de la economía social no solo constituye a menudo una respuesta pragmática y local de las comunidades bajo presión social y económica, sino que además brinda oportunidades para consolidar identidades sociales a través del intercambio de prácticas, ideas y símbolos. Asimismo, una tradición de fuertes redes formales e informales (por ejemplo, para intercambios no monetarios), junto con un legado histórico de compromiso cívico, también están detrás de la formación de los movimientos de la economía social, tal como la investigadora descubrió ejemplificado en la región catalana.

Ampliación del ámbito de estudio

El próximo paso del proyecto consistirá en reforzar aún más las redes de investigación en torno al tema. Un enfoque futuro que se está considerando es ampliar este estudio exploratorio a otros contextos europeos y latinoamericanos, lo que ayudará a desarrollar mejor los fundamentos teóricos de la investigación, junto con el suministro de datos para evaluar las implicaciones políticas. «Creo que cada vez es más importante destacar, comprender y apoyar a los movimientos de la economía solidaria, no con intervenciones de arriba-abajo, sino con estrategias diseñadas conjuntamente en las que activistas y profesionales se reúnan con instituciones para diseñar políticas más equitativas. Fue realmente alentador ver a tantos jóvenes apasionados y comprometidos involucrados en la búsqueda de alternativas», concluye la doctora Giovannini.

Palabras clave

AGORA, economía solidaria, democracia, no monetario, redes, teoría de los movimientos sociales, austeridad, sociedad civil, identidades sociales, activistas

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