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Government of Life and Death: The Rise of Coercive Power in European Late Prehistory

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Impacto de los factores de estrés sobre la complejidad social de la Edad del Bronce a la Edad del Hierro Final

Muchos proyectos de investigación han estudiado la complejidad social y el desarrollo urbano en Europa entre los años 1200 y 300 a. C. Estos proyectos se han centrado en grupos privilegiados. En cambio, CoPOWER exploró las historias vitales de los individuos marginados que suelen pasarse por alto en la investigación.

Sociedad

La idea central del proyecto CoPOWER era ver qué les sucedía a los grupos no privilegiados o, incluso, a los extremadamente marginados, durante las etapas de grandes transformaciones sociales y ambientales. Estos puntos de inflexión en la zona estudiada incluyeron el colapso del sistema de la Edad del Bronce Final en el norte de Italia, las catástrofes naturales, como la inundación en Padua durante la Edad del Hierro, y la expansión de Roma en Apulia en una fase de aumento de la temperatura y mayor aridez. «Recopilé, o elaboré de cero, datos a partir de diferentes conjuntos de datos (ambientales, osteológicos, etc.) para entender mejor qué les sucedía a las personas durante el surgimiento de la sociedad urbana», comenta Elisa Perego, investigadora principal que contó con el apoyo del programa Acción Marie Skłodowska-Curie de la Unión Europea. De esta forma, Perego, que trabajaba en la Academia Austríaca de Ciencias y ahora es asociada honoraria de investigación en el University College de Londres, trataba de dar respuesta a los interrogantes relacionados con el funcionamiento del poder en la sociedad.

Una gran cantidad de objetos de estudio

Perego analizó una nueva muestra de enterramientos «marginales» de Frattesina, uno de los principales centros de comercio del Mediterráneo Central a finales de la Edad del Bronce (1200-1000 a. C.). Asimismo, tuvo en consideración un importante cementerio de un asentamiento creciente de la Edad del Hierro en la actual Padua (900-600 a. C.), y analizó pequeñas granjas de Apulia, una de las zonas más propensas a la sequía del sur de Italia (325-200 a. C.). Las pruebas de Padua revelaron actividades rituales repetidas y complejas que incluían el sacrificio de animales, fiestas en las comunidades e, incluso, el desmembramiento de seres humanos. «Asombrosamente, observamos que los casos más llamativos sucedían al mismo tiempo que la inundación. Este período también se caracterizó por muchos cambios en la producción de cerámica, la organización de los asentamientos y una etapa de deterioro del clima que se supone que comenzó alrededor del año 800 a. C.». El proyecto planteó la hipótesis de que la agitación social y el estrés ambiental pudiesen haber conducido al abuso ritual de personas y animales. Por otro lado, en el caso práctico de Apulia, Perego y su colega, Rafael Scopacasa, profesor adjunto de Historia en la Universidad Federal de Minas Gerais, observaron que las personas establecían pequeñas granjas en un entorno potencialmente muy difícil durante una etapa de calentamiento creciente. La investigadora se pregunta si las élites urbanas locales les obligaron a asentarse en esos lugares o puede que estos grupos no privilegiados actuasen por su cuenta para sacar el máximo provecho de nuevas oportunidades, como la necesidad de nuevos productos agrícolas cuando Roma empezó a asentarse en la zona. Estas preguntas siguen siendo increíblemente difíciles de responder.

Comunidades marginadas en tiempos de agitación social

El caso práctico de Frattesina se centró en un asentamiento que estaba rodeado de cientos de fosas de incineración, muchas de las cuales contenían ajuares funerarios y estaban organizadas en grupos. Además, en estos mismos sitios funerarios se encontró a unos treinta individuos que no habían sido incinerados y que habían sido enterrados sin ajuares funerarios: mujeres, niños y hombres. En ocasiones, eran enterrados boca abajo, depositados en una zanja o enterrados lejos de los otros cuerpos. Los investigadores determinaron que eran claramente diferentes del resto de la comunidad. «Analizamos sus huesos para ver si padecían alguna patología o si mostraban pruebas de eventos traumáticos o de estrés, como una nutrición potencialmente deficiente o una enfermedad. Realizamos diferentes tipos de análisis isotópicos para ver si eran residentes locales o extranjeros y para saber qué comían. En estos momentos se están publicando los resultados de estos análisis. Me alegra decir que nuestro trabajo arrojará una nueva luz sobre la organización social de Fratessina y sobre su vínculo con la civilización anterior de las Terramaras, que es una cuestión pendiente de la arqueología italiana del final de la Prehistoria», concluye Perego.

Palabras clave

CoPOWER, grupos marginados, transformación social, Frattesina, Perego, Terramaras, Edad del Hierro, Edad del Bronce, análisis isotópico

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