Sembrar las semillas de una agricultura viable
Las actividades agrícolas respetuosas con la fauna y la flora, el desarrollo paisajístico, el reciclado orgánico, la biodiversidad y otros recursos solían estar en armonía con el entorno rural. Esto cambió gradualmente con la llegada de los fertilizantes, la mecanización de la producción, la explotación intensiva de la tierra y el aumento de las dimensiones de las explotaciones. Por consiguiente, las actividades actuales afectan gravemente a la calidad del agua, el suelo y el aire así como al paisaje y la naturaleza en general. A medida que la atención social exige cada vez más la rehabilitación y la protección de la fauna y la flora, la regulación de las actividades agrícolas ha cobrado relevancia en forma de regímenes agroambientales (RA) tendentes a restablecer el equilibrio entre el uso del suelo y la protección del mismo. Mediante el proyecto ITAES («Herramientas integradas para diseñar e implementar regímenes agroambientales») se desarrolló un marco para analizar los distintos elementos de estos regímenes y evaluar otros alternativos. Utilizando una matriz de información, los socios del proyecto se centraron en la definición de objetivos operativos para los RA y analizaron sus efectos, eficacia, distribución y legitimidad de las rentas como medio para evaluar la intervención del gobierno orientada a promover la agricultura sostenible. El marco del proyecto se desarrolló con el fin de facilitar no solo la determinación de criterios para los análisis de políticas, sino también la identificación de principios de diseño para conformar regímenes viables. Estos comprendieron técnicas para evitar el ocultamiento de información y los actos de evasión, fomentar el compromiso mutuo mediante la vigilancia y mejorar la reputación y la credibilidad de las autoridades y los agricultores. La base del amplio análisis de políticas constaba de cuatro criterios: el grado de implantación de los RA, la eficacia medioambiental, la eficiencia de los costes de negociación, y los efectos en las rentas de los agricultores. El marco del proyecto también permitió el análisis de los componentes de los RA, como la coordinación, la participación, la eficacia, la flexibilidad y el potencial para explotar los principios de diseño a fin de reducir los incumplimientos contractuales. La evaluación de diez estudios de casos de diferentes sitios y extensión geográfica variable determinó que las principales presiones ambientales son la erosión del suelo, la contaminación del agua y la pérdida de biodiversidad. Las actividades de revisión, evaluación y comparación del proyecto ITAES dieron lugar a la formulación de varias recomendaciones que se comunicaron a autoridades políticas para mejorar la viabilidad de dichos regímenes.